Alerta de tormenta de nieve

Llevamos desde el pasado domingo preparándonos para la primera tormenta de nieve grande del invierno. Lo he leído en mi app del tiempo, lo han anunciado en la televisión, aparece como destacado en los móviles y lo avisa Alexa. Las primeras previsiones hablaban de 10 cms de acumulación. El lunes ya era de 15 a 20 cms, y hoy dicen que se espera que sean menos de 35 cms. Hace un frío de -6 ºC y se espera que la sensación térmica sea de hasta -17 ºC. Todo esto, va a durar aproximadamente 24 horas.

La compañía de electricidad nos ha enviado mensajes de texto avisando que la nieve puede hacer que se caigan ramas y se interrumpa momentaneamente el servicio. Hay una alerta pública del National Weather Service que dice que viajar puede ser «De muy difícil a imposible». Pero que si tenemos que hacerlo, que llevemos «Una linterna extra, comida y agua». Nuestro edificio nos ha avisado que despejemos las plazas de aparcamiento de la entrada para facilitar el paso del quitanieves.

Y todos, sin excepción, nos desean que estemos a salvo durante la tormenta.

¿Soy la única que tiene muchísimas ganas de que esto empiece para ver cómo es?

Seguro que al final de este invierno estoy hasta las narices de nieve y frío y mascarillas mojadas. Pero, ahora mismo, ¡estoy con mucho hype!

Alertas

Ya que está bastante claro que vamos a pasar aquí las Navidades, decidimos que debíamos decorar la casa con estilo navideño. Así que era el momento perfecto para ir a una tienda a la que llevaba un tiempo queriendo ir: Christmas Tree Shops andThat!. Oh sí, la tienda se llama así, podéis cotillear su web. Y tenía mucha curiosidad por entrar, así que ayer por la tarde nos acercamos a una que nos queda a 10 minutos en coche.

Para ir, tenemos que pasar por una zona de colinas llena de casitas bajas con jardín y muchos árboles. Soplaba mucho viento y, al girar una curva, vimos una rama enorme que cruzaba los dos carriles de la carretera. Otro coche había llegado un poco antes que nosotros, y el conductor se bajó a retirarla. Pudimos pasar sin problemas, pero nos extrañó porque tenía que haberse caído momentos antes.

Llegamos a la tienda y, como puede esperarse, pudimos encontrar bastante decoración navideña, pero también de Acción de Gracias y de cosas de decoración general. En mitad de las compras, repentinamente, empezaron a sonar al mismo tiempo todos los móviles de la tienda . El mío, que estaba en vibración, empezó a moverse de forma salvaje dentro de mi bolso. Lo cogí, y en la pantalla ponía: «Alerta de tornado. Revise la información local y busque refugio». He de admitir que me asusté bastante, y me acordé que esto ya me había pasado antes estando en Hawaii. En esa ocasión no pasó nada y, por suerte, se quedó en una anécdota. Además, mirando alrededor, la gente en la tienda estaba muy tranquila. Pero nos fuimos a pagar a ver si nos podíamos volver a casa. Salva se puso a hablar con la cajera y nos dijo que ella no creía que fuera nada grave. Otro cliente detrás nuestro nos dijo que no nos preocupáramos y que condujésemos con cuidado al volver. En ese momento, Salva dijo «¿Eso que suena es el viento?». Todos nos quedamos callados y escuchamos un bramido brutal de fondo. A la cajera incluso le entró la risa nerviosa y le dijo a una compañera que hoy les tocaba dormir en la tienda…

Fuimos a la salida y no pudimos salir a la calle. Estaba lloviendo con mucha fuerza y el viento era feroz. Varias personas estábamos en la entrada alucinando y grabando con el móvil. Miramos las aplicaciones del tiempo, y todo apuntaba a que al poco tiempo se relajaría. Y ciertamente, a los quince minutos amainó bastante y nos fuimos corriendo al coche. Pudimos volver sin problemas, aunque como se puede imaginar, no fuimos por la ruta de las colinas.

Y así ha sido nuestra primera alerta de tornado en New York. Parece que aquí prefieren curarse en salud y avisar con la mínima posibilidad de desastre. ¡Espero que sigan siendo posibilidades y no pasen de eso!