Mi permiso de trabajo

Hace poco, me metí en la web donde podía hacer el seguimiento del estado de mi solicitud de trabajo. Y fue bastante descorazonador descubrir que los tiempo de espera se habían incrementado hasta los 13 meses de espera.

Me resigné a seguir esperando. Pero por alguna razón, como a la semana, me volví a meter en la página. Y algo había cambiado.

¡Mi caso estaba aprobado! ¿Pero, no se suponía que tenían que hacerme unos exámenes biométricos? Supongo que muchas personas no sabréis qué son estos tests, así que os lo comento. Los exámenes biométricos consisten a grandes rasgos en una toma de muestras con las que se te pueda identificar y se hacen con vistas a la seguridad. Hasta hace relativamente poco, estos exámanes consistían en tomarte fotos, las huellas digitales, y tu firma. Lo que te hacen al pasar las fronteras, vamos. Pero el pasado enero, se ampliaron de forma general y se incluyeron además, muestras de sangre y ADN, huellas de las palmas de las manos, grabación de la voz y fondo de retina. Estos exámenes se piden para aquellos que solicitan los permisos de residencia, ciertas visas, y alguna documentación, como los permisos de trabajo.

Os podéis imaginar la gracia que me hacía a mí, pero bueno. ¿Suena distópico? Mucho, pero era lo que había. Entendía que me mandarían instrucciones por correo para hacerme todas las pruebas. Pasaron un par de días más, y me volví a meter en la página. ¡Y el mensaje había cambiado de nuevo!

¿Ya estaba? ¿Sin biométricos ni nada extra? El caso es que hace poco, Joe Biden apareció en los medios diciendo que estas pruebas eran «invasivas e iban en contra de la privacidad». Un poco sí. Así que estaban «intentando eliminarlas paulativamente». Acordándome de esto, busqué otros casos similares, y resulta que los servicios de inmigración están tan saturados por la pandemia, que han suspendido los exámenes biométricos para ciertas peticiones de forma provisional. Se puede leer aquí. Y esto parece que está reduciendo dramáticamente los tiempos de espera de todo.

Así que tengo una gran noticia: ¡ya tengo mi permiso de trabajo!

Ahora viene lo más difícil probablemente, que es buscar trabajo. Tengo una mezcla de sentimientos de miedo y nervios, y de ganas de volver a trabajar de nuevo. ¿Qué traerá ahora el futuro? De momento, muchas oportunidades.