Beatriz Alonso

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Only in Spanish! (by now)

2020 parece un buen año para irse a vivir a New York...

Cuando en el año 2020 mi familia y yo conseguimos mudarnos a Estados Unidos, desde Madrid, nadie pensaba que el mundo se iba a volver patas arriba. Esto es un espacio donde compartir pensamientos y curiosidades, en español, de toda esta experiencia.

¡Por cierto! Todas las fotos o dibujos son hechos por mí.

Land of opportunities and paperwork

Martes, 14 de septiembre de 2021

Otoño, calabazas y manzanas

El tiempo ya comienza a refrescar ligeramente (quizás demasiado ligero), y por aquí ya comienza a olerse el otoño. Aún es figuradamente, porque aquí el otoño huele a pumpkin spice, pero ya queda poco. 😂

Al mismo tiempo que las primeras hojas empiezan a amarillear y caerse (por supuesto, las lluvias e inundaciones del huracán Ida no han ayudado a los árboles...), empieza la vuelta a las aulas y para mí eso siempre ha ido asociado al cambio. Además, empiezan las frutas y verduras estacionales: manzanas, batatas y calabazas, sobre todo. Hay que decir que en español la palabra calabaza es genérica. En América, hay muchas variedades que traducimos como "calabaza", y para las que no tenemos nombre. En inglés, encontramos principalmente tres palabras para calabaza, que significan diferentes cosas según la variedad: pumpkin, squash, y gourd. La naranja típica de Halloween, es pumpkin, las blandas suelen ser squashes, y las duras, gourds, para entendernos. En esta época, empiezan a verse los denominados winter squashes o calabazas de invierno, como el butternut squash o el acorn squash, que están deliciosos. Otro ejemplo, al calabacín (a nuestra variedad, aquí la llaman zucchini, pero hay más variedades que se llaman genéricamente squashes), se le considera calabaza de verano.

Fall Squashes Types Market USA

Empezando por arriba, acorn squash (verde oscuro y pequeñas), butternut squash (anaranjadas y alargadas, con la base redonda), spaghetti squash (amarillas y cilíndricas) y kabocha squash (verdes y redondas, apenas se ven). La foto de abajo son pumpkins naranjas y blancas.

Por otro lado, las manzanas son bastante importantes por aquí. Está el famoso American Pie, claro, pero es que he oído incluso bromas acerca de cómo a la gente de New York y New England le encanta ir a recoger manzanas en otoño. Por supuesto, esto es una actividad por la que hay que pagar: las granjas locales tienen terrenos donde la gente paga para ir y cogerlas del árbol, y además venden sus productos como sidra, compota, o tartas. La verdad es que, pese a que sé que es un poco paripé, me llama la atención ir a una de estas granjas, (¡y más después de probar los zumos artesanales y los donuts de sidra, que son una maravilla!) así que intentaré ir este año. Me hace gracia ver que aquí las manzanas se prefieren muy dulces. Como dato, deciros que en el supermercado se suelen vender botes de caramelo junto a las manzanas (un poco a lo de la nata y las fresas que hacemos en España...).

Fall Apples Tradition Caramel Dip Market USA

Manzanas procedentes de granja. Y caramelo para mojarlas, por supuesto.

Hace poco, me explicaron la diferencia entre apple juice, apple cider y cider, ya que yo creía que las dos últimas eran lo mismo:

  • Apple juice es zumo de manzana filtrado y pasteurizado, del que encuentras en el supermercado. Suele ser dulce.
  • Apple Cider es un zumo de manzana sin filtrar (por lo que a veces tiene algo de pulpa) y no pasteurizado. Suele hacerse de forma artesanal y es más ácido.
  • Cider es zumo de manzana fermentado, es decir, con alcohol. También se le llama a veces hard cider para distinguirlas.

Lo escribo aquí también para acordarme... 😅

Por otro lado, también se empiezan a ver también las primeras decoraciones. Lo primero que empezamos a ver fueron cosas de lo que llaman Harvest season, que es la "Época de la cosecha" o directamente Fall, "otoño". Todo es muy campestre y con colores otoñales y suaves, hojas y frutas (sobre todo la calabaza). Esto enlaza directamente con Thanksgiving o "Acción de gracias", en el cuál se añaden a estos temas los pavos y las palabras de gratitud (por lo de "Thanks"). Y después, empieza ya Halloween, con todas las cosas de terror para niños (que son más monas que terroríficas) y las montañas de chocolate. Así que, en este momento del año, conviven más o menos al mismo tiempo, las tres decoraciones.

Fall Decoration Harvest Pumpkin Market USA

Lo que está entre el verano y Acción de gracias: decoración de otoño.

Parece que este año, además, han vuelto los eventos y vamos a tener Festival y desfile de Halloween, Desfile de Navidad, Mercadillo y muchas más cosas. El año pasado llegamos un poco tarde (y despistados) a Halloween y a las otras fiestas, así que a ver si este año se nos da un poco mejor y ¡podemos hacer algo divertido! Si la COVID lo permite, claro...


Lunes, 30 de agosto de 2021

Temporada de huracanes

El simple hecho de que exista una "Temporada de huracanes" , me hace preguntarme por qué demonios la gente, en el momento que tuvo que buscar un asentamiento, eligió vivir aquí. Nosotros, que estamos bastante al norte, por suerte apenas notamos una parte de los efectos de los huracanes, peor lo tienen en la zona del Golfo de México. Pero madre mía.

La temporada de huracanes en el Atlántico, describe el periodo más probable de formación de huracanes, que suele ser en verano, y este año empezó el 1 de junio y terminará el 30 de noviembre. Muchos no llegan a huracanes, y se quedan en tormenta tropical o depresión tropical. Se clasifican así, de más velocidad de viento (huracán) a menos (depresión tropical), según la escala Saffir-Simpson. Hay que ver lo que aprendo aquí.

La cosa es que siempre nos habían pillado relativamente lejos, lo justo para verlos en las noticias, o pegarnos un susto esporádico, como escribí por aquí el pasado diciembre. Pero hace un par de semanas, empecé a ver que, en mi aplicación del tiempo, aparecía una nueva opción: Hurricane tracker. Curiosa que es una, me metí en la opción, y pude ver un mapa en tiempo real de la tormenta tropical Henri , cuyas previsiones decían que pasaría cerca el fin de semana. No vi problema en ese momento, y me entretuve leyendo toda la información que tenían al respecto: cantidad de lluvia, velocidad del viento, zonas afectadas, etc...

Al día siguiente, me sorprendió una alerta de Alexa, que avisaba de peligro por una tormenta tropical. Miré entonces la aplicación del tiempo. Ahora no sólo ponía que nos iba a pasar directamente por encima, si no que además había cambiado su nombre a Huracán Henri. Cosas que no te dejan tranquila, como se puede imaginar. Pero como ya tengo práctica en que con el tiempo aquí te preparen para lo peor y luego no pase nada, decidí no preocuparme en exceso y controlar cómo evolucionaba la cosa.

Hurricane Henri Tracker Accuweather

Imágenes de Accuweather que muestran el pronóstico de Henri dos días antes. Llegamos a estar en la zona naranja en un momento dado.

Al poco tiempo, nos llegó un email del edificio, donde nos decían que, ante las probabilidades de huracán, que tuviésemos precauciones, como cerrar bien las ventanas, deconectar los aparatos eléctricos y descolgar los cuadros de las paredes (las vibraciones del viento los tiran). También nos decían que estuviésemos preparados por si nos tuvieran que evacuar y quedarnos en casa de familiares o amigos, o ir a un refugio. Eso me puso un poco más nerviosa y me hizo un poco de gracia, hay que reconocerlo. Un poco como de risa floja. Lo que era importante, era que en los distintos servicios de meteorología se podía ver que la tormenta se iba alejando de nosotros. Pero por si acaso les dije a los amigos con los que había quedado el domingo que era mejor dejarlo para otro día. Fuimos al supermercado a aprovisionarnos de cerveza (¡artículos de primera necesidad! 😂) y echamos gasolina al coche. Y ya por la noche cerramos todo bien y guardamos todos los cuadros y objetos delicados, porque aunque no estábamos preocupados, no nos costaba nada.

Empezó a llover de madrugada y por la mañana seguía, pero no demasiado. Sobre las 12 de la mañana empezó a llover bastante fuerte y duró ya el resto del día. Pero no había mucho viento, y tampoco me parecía que lloviese muy diferente a otras veces. Estábamos en contacto con varios amigos de la zona, y ellos estaban perfectamente, así que era un alivio. Al parecer, al tocar tierra había perdido mucha potencia y ya era sólo tormenta tropical. Ya por la noche, empezaron a llegar las noticias y vídeos de inundaciones por todas partes. ¡Una incluso en nuestra pequeña ciudad! Uno de los ríos se salió del cauce e inundó varias carreteras. Pero nosotros, por suerte, no vimos nada de esto. El lunes estaban terminando de limpiar las carreteras y no había mucha carne en el supermercado (supuse que no habrían podido llegar los camiones de suministros), pero el martes ya todo era normal.

Así que, esta ha sido nuestra experiencia con Henri. Ahora mismo, nos llegan avisos de otras tormentas y huracanes con nombre propio y las monitorizamos por si acaso. De hecho, el huracán Ida que ha impactado tan fuerte sobre New Orleans (les deseo que se recuperen pronto), nos llega en forma de lluvia fuerte el miércoles.

A ver cuántos más huracanes tenemos hasta el final de la temporada...


Domingo, 29 de agosto de 2021

Correo ordinario y no tan ordinario

He estado un tiempo sin escribir, principalmente por varios problemas técnicos. ¡Pero ya está todo solucionado y puedo volver a escribir con normalidad! 😊

Hacía ya un tiempo que quería escribir sobre el correo en Estados Unidos. No el correo electrónico, si no el correo físico; lo que te encuentras en el buzón de tu casa, vamos. Nosotros tenemos la suerte de que estamos en un edificio de apartamentos con un conserje 24 horas, con lo que la gestión de paquetes y correos es muy sencilla. En una casa particular es otro cantar. De hecho, aquí el mayor éxito de las cámaras de seguridad inteligentes, ha sido el de instalarlas en las entradas para evitar (en la medida de lo posible) los robos de paquetes y cartas... Por suerte, eso no nos pasa.

La primera vez que fuimos realmente conscientes del correo, fue cuando hicimos las gestiones de la Tarjeta de la Seguridad Social, y nos dijeron que nos la mandarían por correo. Hasta ese momento, las escasas veces que habíamos abierto el buzón, habíamos encontrado pocos hallazgos aunque curiosos: cupones de descuento del supermercado, publicidad de alguna tienda y cartas para los inquilinos anteriores. Pero la tarjeta fue la primera de muchos documentos que nos han llegado por correo: el carnet de conducir, los papeles del coche, las facturas de los suministros, las tarjetas de crédito del banco... ¡Hasta las matrículas del coche nos llegaron por ahí! Aquí se confía muchísimo en el correo ordinario para todo, no sé si será una cosa de la COVID19, pero no lo parece.

Quizás por este hecho, me llame tanto la atención que exista tanto correo basura. Sí, como en el correo electrónico. Me estoy refieriendo a cosas que recibimos, normalmente de publicidad, que me dejan absolutamente alucinada. Por ejemplo, es de lo más normal que nos lleguen cartas con tarjetas dentro, de cartón o de plástico y que imitan a tarjetas de crédito reales. Algunas son realmente convincentes. Estas tarjetas, bien tienen descuentos, o bien tienen directamente dinero, porque son tarjetas regalo para gastar en exclusiva en la compañía que se anuncia.

También hay publicidad y descuentos más normales, pero dentro de las cartas, hay cosas que rozan el absurdo. Hay una compañía que cambia sus sobres cada cierto tiempo, para que no sepas que son ellos y abras sus cartas. Otras compañías incluyen cosas en el sobre como "Time-sensitive information" ("Información sensible a caducidad") o "Inmediate response required" ("Se requiere respuesta inmediata"), y estos sobres no tienen remitente ni logos. Y claro, te asustas porque piensas que es una multa o algo así, y es... una mierda de tarjeta regalo, otra vez. Y hace poco, ¡nos mandaron un dólar real en una carta! Como si ya no supieran qué inventar.

Advertising Mail Card Bank Envelope

Ejemplo de tarjeta, de cartón, que te envían por correo.

Recuerdo que una vez en el banco, le comentamos a nuestro agente que en España no era habitual mandar tarjetas con dinero por correo. Y el hombre, se monstró realmente sorprendido, y nos preguntó "Entonces, ¿cómo hacen los bancos allí para publicitarse?"... Como aquí cualquier comercio tiene su propia tarjeta y están muy acostumbrados a usarlas, este sistema parece muy eficaz con el público americano. Pero a mí me resulta extrañísimo.

Y es un poco inevitable el recibir toda esta locura de papeles y tarjetas. Muchas veces ni siquiera están a nuestro nombre, si no que se dirigen al "inquilino". Así que cada vez que cogemos el correo, tenemos como una docena de cartas varias (que a veces son publicidad, a veces no), publicidad directa, cupones y revistas. Nunca he tenido el buzón tan lleno. Por suerte, en nuestro edificio tienen una papelera de reciclaje de papel al lado de los buzones, así que hacemos mucho uso de ella.

Y siempre, está llena hasta arriba.


Jueves, 22 de julio de 2021

Estaciones

Llevo un tiempo bastante ocupada con la búsqueda de empleo y todo lo relacionado, pero quería hablar un poco de algo a lo que yo no estaba muy acostumbrada y que aquí es muy evidente: las estaciones.

Ahora que estamos en pleno verano, se puede ver que ya no hay el espectáculo de las flores de la primavera, a pesar de que hay cientos de hortensias o hidrangeas por todas partes. Son unas de mis flores favoritas, así que por mí genial. Lo que se nota es que la vegetación está salvaje: todo está muy verde y los árboles extienden ramas enormes cargadas hasta los topes de hojas. Las hierbas y los arbustos se acercan a los extremos de calles y carreteras, y amenazan con engullirlas. Por supuesto, los insectos están por todas partes, así que hay que tener cuidado con las picaduras. Pero lo que es verdaderamente bonito, son las luciérnagas: están por todas partes. El otro día, volvimos a casa al anochecer, atravesando un campo de béisbol, y todo estaba lleno de luciérnagas y varios conejitos que se alejaban de nosotros al pasar. ¡Precioso!

De todas formas, este verano está inusualmente lleno de tormentas. Prácticamente, tenemos una cada dos días, con unos truenos impresionantes, y que llegan a provocar pequeñas inundaciones (las llaman flash floods). La humedad está siendo también muy alta, entre el 60% y el 80%, lo que sube mucho la sensación térmica y te deja aplastado. Cuando llueve, acaba bajando la temperatura, pero algunas veces, es como si fuera una tormenta tropical. Y hay días que yo me planteo darme una ducha o salir al patio...

Así que estando aquí he aprendido que el clima en New York es continental húmedo, porque hay precipitaciones todo el año y la diferencia de temperaturas entre verano e invierno es muy grande.

Decía al principio que no estaba acostumbrada a esto, y no me refería al verano, por supuesto, si no a la distinción tan drástica de las estaciones. Aquí está clarísimo cuando empiezan y cuando acaban, y son muy diferentes entre ellas. Sobre todo porque aquí mucha vegetación es caduca, y puedes ver todo el ciclo. En España, sobre todo viviendo en Madrid, no notaba esto tanto (yo diría que ahí hay "verano" y "no verano"). Y, la verdad, esto muy bonito.

Seasons Pixel Art Animation Fun

He hecho esta animación sencilla en pixel art que habla de las estaciones aquí (y de cómo nos hemos vestido para ellas, que aunque sea pixel art, está inspirado en ropa de verdad) 😊. Es para las colaboraciones que hago para el blog de Salva. Ahí podéis encontrar otras que he hecho y las próximas que haré.

De momento, a ver qué tal sigue el verano por aquí. Espero que a vosotros también os vaya bien.


Jueves, 8 de julio de 2021

Mi permiso de trabajo

Hace poco, me metí en la web donde podía hacer el seguimiento del estado de mi solicitud de trabajo. Y fue bastante descorazonador descubrir que los tiempo de espera se habían incrementado hasta los 13 meses de espera.

Me resigné a seguir esperando. Pero por alguna razón, como a la semana, me volví a meter en la página. Y algo había cambiado.

Work Permit Petition USCIS Status

¡Mi caso estaba aprobado! ¿Pero, no se suponía que tenían que hacerme unos exámenes biométricos? Supongo que muchas personas no sabréis qué son estos tests, así que os lo comento. Los exámenes biométricos consisten a grandes rasgos en una toma de muestras con las que se te pueda identificar y se hacen con vistas a la seguridad. Hasta hace relativamente poco, estos exámanes consistían en tomarte fotos, las huellas digitales, y tu firma. Lo que te hacen al pasar las fronteras, vamos. Pero el pasado enero, se ampliaron de forma general y se incluyeron además, muestras de sangre y ADN, huellas de las palmas de las manos, grabación de la voz y fondo de retina. Estos exámenes se piden para aquellos que solicitan los permisos de residencia, ciertas visas, y alguna documentación, como los permisos de trabajo.

Os podéis imaginar la gracia que me hacía a mí, pero bueno. ¿Suena distópico? Mucho, pero era lo que había. Entendía que me mandarían instrucciones por correo para hacerme todas las pruebas. Pasaron un par de días más, y me volví a meter en la página. ¡Y el mensaje había cambiado de nuevo!

Work Permit Petition USCIS Status

¿Ya estaba? ¿Sin biométricos ni nada extra? El caso es que hace poco, Joe Biden apareció en los medios diciendo que estas pruebas eran "invasivas e iban en contra de la privacidad". Un poco sí. Así que estaban "intentando eliminarlas paulativamente". Acordándome de esto, busqué otros casos similares, y resulta que los servicios de inmigración están tan saturados por la pandemia, que han suspendido los exámenes biométricos para ciertas peticiones de forma provisional. Se puede leer aquí. Y esto parece que está reduciendo dramáticamente los tiempos de espera de todo.

Así que tengo una gran noticia: ¡ya tengo mi permiso de trabajo!

Ahora viene lo más difícil probablemente, que es buscar trabajo. Tengo una mezcla de sentimientos de miedo y nervios, y de ganas de volver a trabajar de nuevo. ¿Qué traerá ahora el futuro? De momento, muchas oportunidades.


Martes, 29 de junio de 2021

Cómo conseguir un carnet de conducir en New York: la parte práctica

En una entrada anterior comentaba que estábamos esperando para poder coger cita y realizar el examen práctico de conducir. ¡Ya lo hemos hecho ambos!

Lo primero decir que, como en el resto de este procedimiento, todo ha ido tremendamente lento y los tiempos de espera han sido eternos. Nosotros hicimos el curso pre-licencia el día 11 de abril. La verdad es que nos relajamos un poco y dejamos pasar tiempo antes de ponernos a pedir las citas. Al fin y al cabo, podíamos conducir con el Learner Permit y en nuestro día a día, nada había cambiado. Descubrimos, eso sí, que había una zona de exámenes a cinco minutos andando de nuestra casa. Así que nos relajamos, y cuando nos metimos a coger la cita, la demora menor era de más de un mes y en la zona al lado de casa, de casi tres. Así que lo cogimos lo antes que pudimos, que era en un pueblo a 25 minutos en coche.

¿Y qué es lo que se necesita para hacer este examen? Probablemente lo primero debería ser saber conducir un coche. Así que lo mejor sería tomar clases en una autoescuela, ¿no? Pues esto no es obligatorio, sólo está recomendado que las clases te las dé un profesional. Existe un Certificado de prácticas supervisadas, que asegura que has practicado al menos 50 horas (de las cuales, al menos 15 de noche y 10 con tráfico). Pero sólo es obligatorio si eres menor de 18 años, y el certificado puede estar firmado por un padre o tutor. Así que lo normal por aquí suele ser que las clases te las den tu padres.

Así que, una vez sabes conducir, ya puedes concertar tu cita para el examen. Si eres menor de 18 años, tienes que esperar seis meses sí o sí, así que en ese tiempo puedes practicar. Para hacer el examen, es muy importante que lleves tú un coche, asegurado, inspeccionado y con toda la documentación al día (si te examinas por autoescuela, vale el coche de prácticas). Como imaginaréis, suele ser el coche familiar. Si te examinas del carnet de moto, por cierto, tienes que llevar una moto y un coche para el examinador. Pero claro, el coche no lo puedes conducir tú hasta el sitio del examen, faltaría más. Te tiene que acompañar un adulto (un mayor de 21) con un carnet válido. Con las normas de la COVID19, además, el coche tiene que estar limpio y tienes que llevar gel y toallitas desinfectantes. Aparte de llevar todo el tiempo mascarilla.

Ah, bueno, y los gastos de gestión: 10$ por dos intentos. Sí, de verdad, 8,40 euros. Sólo recordaré que en España son unos 93 euros...

Sabiendo todas las normas, lo primero que hicimos fue preguntar a nuestros amigos aquí cómo había sido su examen. Todos nos aseguraban que había sido bastante fácil y que había que hacer las cosas típicas que te piden también en España: doble stop para asegurarte de ver bien, exagerar cuando miras por los espejos, controlar mucho la velocidad, y esas cosas. Yo la verdad es que estaba intranquila: suspendí el examen en España dos veces a causa de los nervios, y temía que me volviera a pasar.


El día del examen, me levanté pronto. Cogí nuestro coche y, nerviosa, conduje 25 minutos a casa de la amiga a la que habíamos pedido el favor de que nos llevase al examen. Desde su casa, ella llevó el coche hasta el lugar del examen. El sitio en cuestión estaba en un pueblo pequeño, que conocemos porque tenemos ahí el médico de cabecera. Ahí había varios coches aparcados y un cartel verde diminuto que ponía "ROAD TEST START HERE". Esperamos brevemente la cola de coches, con todos los padres y sus hijos jovencitos. Al poco tiempo, se nos acercó la examinadora, me pidió el Learner Permit y el certificado del curso, y a mi amiga el carnet de conducir. Mientras comprobaba todo, me dio una toallita para que le desinfectara el asiento del copiloto y las manijas de las puertas. Se subió y empezó el examen.

Irónicamente, pasé más tiempo conduciendo para ir a buscar a mi amiga que en el examen: fueron alrededor de 10 minutos. La mujer me iba dando instrucciones y yo intentaba que los nervios no me traicionaran. En un par de ocasiones me llamó la atención, y yo esperé que no lo tuviera en cuenta porque fueron cosas leves. Así que cuando terminé y aparqué, me dio un recibo dentro de un sobre. "¿He aprobado?", le pregunté. "El resultado está en el sobre", me dijo, y se apresuró a salir del coche.

Así que una vez salió me abalancé a abrir el sobre... ¡Y no sabía si había aprobado o no! Estaban las descripciones de las faltas, y en el resultado, ¡sólo ponía una P! ¿Eso era de passed (aprobado), o era una manera rara de poner suspenso? Mi amiga llegó, se lo enseñé, y las dos dudamos y nos pusimos a buscar por internet qué era la P... ¡Era aprobado!.

Estaba tan nerviosa y con tantas dudas, que ni siquiera leí la parte de abajo del recibo donde ponía las siguientes instrucciones 😅. Ese recibo es mi carnet provisional hasta que me llegue por correo el definitivo, que esperemos llegue en las próximas dos semanas. ¡Así que yo ya estoy!

Salva tuvo también el examen, y por desgracia no lo aprobó. Evidentemente, él sabe conducir, sólo que las condiciones no acompañaron esta vez. Así que ha tenido que volver a pedir cita y ahora toca esperar hasta que lo pueda volver a repetir. Pero no pasa nada, porque ahora yo le puedo llevar a donde necesite 😊


Jueves, 3 de junio de 2021

El patriotismo y el verano

El pasado lunes, el último de mayo, se celebró el Memorial Day en Estados Unidos. Este día, que conmemora a los caídos en combate, es realmente sentido y celebrado. Aquí se trata con mucho respeto a los militares, y hay un sentimiento especial hacia los veteranos de guerra. Por ejemplo, en muchos comercios y espectáculos tienen descuentos, tienen excepciones fiscales y hay programas para ayudarles a buscar trabajo o estudiar. Así que, repentinamente, las calles se llenaron de banderas americanas y se alzaron en las casas particulares. También se podían ver muchas ofrendas florales en los cementerios. Creo que no lo he comentado antes, pero en esta zona hay muchísimos cementerios. Hay cementerios clásicos, pero también hay muchos pequeños y sin vallar, con lo que es fácil verlos cuando se va en coche. Es bastante común visitarlos porque suele haber tumbas de personajes públicos, y puedo decir que los que he visto eran muy bonitos y estaban muy bien cuidados.

Flags Street Memorial Day May USA

Calle decorada con banderas.

Al mismo tiempo que todo esto, han empezado a vender el merchandising apropiado: rojo, blanco y azul, y preferiblemente con estrellitas. Y yo que me creía curada de espantos con fiestas anteriores... Pues mira, me logran sorprender. Arreglos florales (flores de los tres colores y banderas), uñas postizas con la bandera, farolillos y piñatas de papel, vasos y platos desechables (hombre, para las barbacoas) y toda la bisutería imaginable. Miles de combinaciones de la bandera en estampados para ropa, con sus accesorios como diademas o pañuelos. No tenemos que olvidarnos, por supuesto, de la bandera en sí: grandes, pequeñas y de distintos materiales. ¡Y la comida! Se nota que aún no está todo, pero ya se empiezan a ver genialidades: cupcakes decoradas con los tres colores, y galletas "patrióticas", que acompañan a marcas que cambian su packaging para la ocasión.

Memorial Day Cupcakes Cookies Sodas Red Blue White Stars Flags USA Memorial Day Wreaths Decorations Flags USA

Todo preparado para las fiestas.

Todo este despligue no pega del todo con la seriedad del Memorial Day, pero parece que aprovechan para continuar ya de seguido hasta el 4 de julio. Además, hay que tener en cuenta que aparte de otras cosas, el Memorial Day marca aquí el inicio del verano. Ahora ya están abiertas todas las piscinas y playas, y también muchos parques y lugares de entretenimiento al aire libre. Y pese a que el tiempo no nos ha acompañado (llueve y han bajado las temperaturas), ya se sabe que el verano está a la vuelta de la esquina. Esta fiesta es, además, uno de los pocos puentes del calendario americano, y este año gracias a las vacunas, parece que todo el mundo ha salido fuera a disfrutar de los días libres.

Así que ahora toca esperar que mejore el tiempo y a que podamos seguir con actividades al aire libre para ver qué hacen aquí en verano. Además, en nuestro edificio ya llevan un tiempo los vecinos usando las barbacoas comunes, ¡así que tendremos que aprender a usarlas! Ya que ahora podemos estar en el exterior sin mascarillas, esperemos poder sentir que volvemos poco a poco a la normalidad.


Lunes, 17 de mayo de 2021

Cervezas y nuevas tradiciones

Mucha de la gente que me conoce sabe que me gusta bastante la cerveza. Hace ya varios años que Salva y yo empezamos a interesarnos por el mundo de las cervezas artesanales, a aprender sobre ellas, a asistir a catas y a probar mucho. Cuando vivíamos en Madrid, teníamos la suerte de conocer varias cervecerías que traían cosas nuevas y poco habituales, y donde nos hicimos amigos de los dueños y camareros, que se quedaban a charlar con nosotros y nos recomendaban cervezas que sabían que nos iban a gustar.

Por desgracia, al venir aquí perdimos esas relaciones "de habituales". Y aunque las echamos mucho de menos -pese a que sabemos que volveremos de visita-, aquí hemos descubierto todo un mundo con la cerveza.

Para empezar, hay que decir que en Estados Unidos la tradición de la elaboración de cerveza está mucho más enrraizada que en España, pareciéndose más a lo que podríamos encontrar en Inglaterra. Hay mucha gente que lleva muchos años dedicada a hacer cerveza, y eso se nota. Cada parte de Estados Unidos tiene sus estilos favoritos y representativos, y es habitual que haya bastantes opciones de cerveza (por ejemplo, en los restaurantes). De hecho, como aquí se preocupan mucho por el comercio local, es muy sencillo encontrar en las cartas cervezas de fabricantes locales. ¡O incluso del mismo restaurante!

Conseguir cerveza aquí es bastante fácil; pero lo realmente sorprendente es lo sencillo que es conseguir buena cerveza. La cerveza es de las pocas cosas con alcohol que se puede encontrar en los supermercados. Las otras cosas son el vino para cocinar, las sodas con alcohol (que les encantan) y alguna sidra suave. También he visto bizcochos emborrachados y queso untable con vino tinto, pero no sé si cuenta... Cualquier otra cosa que sea más fuerte, hay que buscarse una licorería o una tienda de vinos. Además, por ley, es obligatorio enseñar un carnet cuando compras alcohol para verificar tu edad. Imaginaos mi cara la primera vez que me lo pidieron: hacía años que no tenía que sacarlo para eso, que una ya peina canas.

En el supermercado, normalmente se pueden encontrar las cervezas en dos categorías: cervezas comerciales y cervezas menos comerciales y locales.

Cervezas comerciales

Estas cervezas suelen ser de estilo lager o pilsner, como en España, y son de marcas muy populares y extendidas, siendo las reinas Budweisser y Coors. También triunfan mucho, si no más, sus versiones light, cosa que me alucina, porque de por si ya son flojitas. El nivel de alcohol suele estar entre el 4% y 5%, y las suelen vender en botellas, latas normales (12 oz), latas de pinta (16 oz) o latas gigantescas de 24 onzas (una categoría que realmente no acabo de entender, pero que existe). Por supuesto, aquí también es fácil encontrar marcas tan populares como Guinness, Stella Artois o Heineken, y otras que dependen del gusto local, como Samuel Adams, Corona o Yuengling.

Beer Brands Supermarket Aisle Commercial Lager Pilsner

Pasillo de supermercado local con cervezas comerciales.

Beer Brands Supermarket Aisle Sizes

Comparativa de tamaños. De izquierda a derecha, 24 oz, 12 oz (lata) y 12 oz (botella).

Normalmente a esta parte no suelo ir 😅...

Cervezas menos comerciales

Para mi gusto, esta es la zona interesante. Si bien estas cervezas no son tan populares, hay ciertas marcas que no por ello son malas. Me vienen a la cabeza Founders, Blue Moon o Goose Island. Y luego de locales, hay bastantes marcas diferentes, que varían mucho en función de a qué supermercado vayas. Los estilos predominantes que se encuentran son IPAs (Indian Pale Ale) y por supuesto, NEIPAs (New England Indian Pale Ale), que se inventaron aquí en la zona de Nueva Inglaterra. Pero también se pueden encontrar buenas lager, pale ales, cervezas blancas y cervezas estacionales. Estas últimas son fantásticas, porque suelen ser muy experimentales. En otoño teníamos cerveza de calabaza y batata, en invierno, cerveza especiada con jengibre, canela y clavo, y ahora para el calor, empiezan las cervezas con frutas como melocotón o arándanos.

Estas cervezas suelen ser más alcóholicas en general, y es común encontrarlas en botellas, latas delgadas (son como las normales, pero más altas y delgadas), y latas de pinta (16 oz). Hemos probado ya muchas de estas cervezas, y las hay realmente buenas. Sobre todo, de las marcas más locales, de las que ya tenemos nuestras favoritas.

Beer Brands Supermarket Aisle Local IPA NEIPA

Aquí hay muchas cosas buenas, vamos poco a poco probándolas todas.

Por desgracia, estas marcas suelen ser más caras, pero normalmente merece la pena.


Por supuesto, los supermercados no son los únicos sitios donde conseguir cervezas, tenemos varias fuentes estupendas. Una que adoramos es una tienda maravillosa de distribución de bebidas que encontramos de casualidad (con un cartel gigante de Heineken fuera, es raro que llamara nuestra atención). Dentro, hay cientos de cervezas y hay de todo, por lo que es una locura el elegir. Lo bueno es que ahí encontramos otros estilos que nos gustan mucho, como las sours o las stouts. Así que vamos cada tres meses y reponemos existencias. Pero quizás el mejor sitio para tomar cervezas son las cervecerías de aquí, muchas de las cuales hacen su propia cerveza. Además, con la relajación de medidas para el control de la COVID (que para eso estamos vacunados), se puede estar en el interior tranquilamente. Por eso, ahora empezamos a conocer las cervecerías y a intentar crear lazos similares a los que teníamos en casa. ¡Ojalá lo vayamos consiguiendo poco a poco!

No deja de ser curioso que allí en España, era muy raro que tuviésemos cerveza en casa, porque nos gustaba salir a tomarla. Después, con la pandemia, sí que empezamos a tener algunas en la nevera. Y ahora, con la excusa de probar, siempre tenemos la nevera llena de latas y botellas diferentes. No puedo quejarme 😊


Lunes, 3 de mayo de 2021

Primera primavera

Hace ya varias semanas que estamos en primavera. Y esto es algo que salta automáticamente a la vista cada día, al levantarse y mirar por la ventana. No es solamente que hayan subido mucho las temperaturas (¡se agradecen los grados positivos!), si no que todo está verde y lleno de flores, que huelen de maravilla. Los pájaros cantan, y hay ardillas y conejitos por todas partes. No, aunque lo parezca, no es una película de Disney.

Se nota mucho que nuestra pequeña ciudad hace mucho porque todo esté bonito y bien cuidado. Al poco de empezar el buen tiempo, se podía ver a empleados públicos plantando bulbos, y claro, ahora todo está lleno de tulipanes y narcisos de todos los colores imaginables y grandes como mi puño, sin olvidarnos de los pensamientos. En los árboles, es también una cosa tremenda. Hay muchas especies que tienen flores y están por todas partes, como los cerezos japoneses, de los que aquí hay varias especies que han ido floreciendo a diferentes tiempos y dejando una preciosa alfombra de pétalos en los bordes de las aceras. Y los hay de varios tipos y colores, destacando los de flores blancas (suelen ser de la variedad Yoshino), y los de flores rosas dobles (suelen ser Kanzan). ¡Ambos son preciosos! También hay ciruelos rojos, que los tenemos en la entrada de casa y fueron de los primeros en florecer. Por otro lado, he descubierto aquí una especie que no conocía, la magnolia de Soulange o magnolia china. Conocía las magnolias, pero éstas tienen flores enormes que duran mucho tiempo, y son increíbles, con colores blancos, rosas y violetas, que cubren todo el árbol mucho antes de que le salgan las hojas. ¡Una pasada! De flores también están llenos los perales de Callery, y los manzanos, que crean un bonito contraste con sus flores blancas y sus hojas muy verdes. Y aunque no tengan flores, también se pueden ver las hojas de los arces. Tenemos un arce japonés justo al lado de la ventana del despacho, y tiene unos colores rojo y verde absolutamente espectaculares.

Spring Park Garden Flowers Tulips Magnolia

Parque cercano a nuestra casa.

Spring Flowers Tulips Daffodils Cherry Magnolia

De arriba a abajo y de izquierda a derecha, magnolia china, cerezo japonés Yoshino, narciso doble y tulipán.

Curiosamente, muchos de los árboles ornamentales de esta zona, son especies principalmente asiáticas que se plantaron por su estética, y ahora se consideran especies invasoras. Esto incluye a los manzanos, por cierto, algo de lo que no tenía ni idea.

Pero sí, esto es una locura de bonito. Y también están los animales, claro. Las ardillas han vuelto a salir, y los pájaros se han multiplicado. Aparte de los conocidos gorriones, palomas y cuervos, a los que ahora se les suman las golondrinas, también estoy viendo muchos estorninos y zorzales robín (american robin), que son de lo más bonitos y atrevidos. También he descubierto al cenzontle común o mockingbird, del que había oído hablar pero nunca había visto. Ahora los veo muchas veces posados en los árboles o en los postes de electricidad haciendo sus sonidos raros y me hacen sonreír. También he conseguido atisbar pájaros menos frecuentes, como al cardenal rojo, al arrendajo azul y al chingolo de cuello blanco. Hace un par de días, bajamos a una playa, y ahí pude ver barnaclas negras, además de muchas gaviotas, charranes, ostreros y chorlitos. Y muchos más que no habré conseguido identificar. Ah, y lo de los conejitos también es verdad: los hemos visto en el jardín de casa.

Spring Birds Gull Mockingbird Robin Starling

De arriba a abajo y de izquierda a derecha, gaviota, mockingbird, robín americano y estornino.

Con todo esto, mi último entretenimiento está siendo hacer fotos. Sobre todo de flores y plantas, porque de pájaros es más difícil (aunque lo intento). Luego busco en internet qué especie son con las fotos, y así estoy aprendiendo un montón. Para una mujer de ciudad, como yo, ¡esto es muy novedoso! La verdad es que estoy disfrutando mucho esta primavera.


Jueves, 15 de abril de 2021

Cómo conseguir un carnet de conducir en New York: La parte teórica

Parece claro que Estados Unidos es un país donde los coches son realmente importantes. No es sólo que los americanos anden poco en comparación con otros países, es que muchas veces no pueden hacerlo. Esto es más acusado en mucho pueblos y ciudades pequeñas, donde ni siquiera hay aceras o no son transitables, y los accesos están diseñados para los coches, siendo a veces peligroso andar. Súmale a esto unos ineficientes sistemas de transporte público (especialmente fuera de las ciudades grandes), el uso generalizado de coches automáticos y sencillos de conducir, el acceso muy temprano al carnet (en New York, a partir de los 16 años) y un buen precio de la gasolina. Así, tenemos la combinación perfecta para que todo el mundo conduzca.

Qué disgusto nos llevamos cuando descubrimos que el carnet de conducir español no vale aquí.

Bueno, no es que no valga del todo: puedes conducir con un carnet extranjero hasta que te conviertes en residente. De esta forma, no hay ningún problema en alquilar un coche con tu carnet de España, pero no puedes acceder a un leasing o a una compra. Vamos, que para una vacaciones te vale, pero no para vivir. Y aunque en nuestra ciudad no tenemos problema en ir andando a todas partes, enseguida nos dimos cuenta que el coche es necesario para muchas cosas del día a día.

Así que nos metimos en el proceso de sacarnos el carnet de conducir aquí, desde cero, que no hay convalidaciones ni nada por el estilo. Y seguimos en ello, porque con el COVID19 todo se ha ralentizado, aunque esperamos terminar pronto. No es algo tan diferente del de España, aunque desde luego hay cosas que no son las mismas. El proceso es el siguiente, en orden:

  • Examen teórico
  • Prácticas de conducir
  • Curso teórico pre-licencia de 5 horas
  • Examen práctico

Curiosamente, el certificado de las prácticas de conducir sólo es obligatorio para los menores de 18, así que al menos eso no tenemos que hacerlo. Y bueno, nosotros ya tenemos práctica, así que eso que ganamos.


Examen teórico

Hay bastantes cosas que se hacen raras cuando empiezas a conducir aquí, empezando por la ubicación de los semáforos, que se encuentran colgando en mitad de la calle. Pero para mí lo más raro son los giros, ya que fuera de las zonas indicadas, es legal girar a la derecha aunque el semáforo esté en rojo. Así que al principio te pitan mucho, pero luego te vas acostumbrando poco a poco.

Pero lo más difícil del examen teórico, sin duda fue conseguir cita para hacerlo. Ahora con el COVID19, el Departamento de Vehículos de Motor (DMV en inglés), sólo acepta que te presentes a examen con cita previa. Y es horrible. Tardamos semanas en conseguirlas, entrando todos los días y buscando por todos los pueblos cercanos. Cuando por fin nos las dieron, aún teníamos que esperar dos meses. Por suerte, alrededor de dos semanas más tarde, nos escribieron diciendo que podíamos acceder a un programa piloto en el cuál podíamos hacer el examen online si lo hacíamos en los siguientes 7 días. Así que en esa semana nos pusimos a hacer tests como locos, y por supuesto nos presentamos.

La dificultad principal de los tests, al menos para mí, son las pequeñas diferencias que hay con España. Por ejemplo, lo de los giros en rojo, pero también otras cosas, como las rotondas o los cambios de sentidos. También cosas muy concretas, como el nivel permitido de alcohol en sangre en el estado de New York, o las normas específicas con los autobuses escolares (en este estado, si tienen el cartel de Stop desplegado, hay que parar SIEMPRE, aunque estén al otro lado de la calle). Y por supuesto, problemas con las medidas: ¿A cuántos pies tienes que empezar a señalizar cuándo te vas a cambiar de carril? ¿A qué distancia puedes aparcar de una boca de incendios? Un poco lioso, por eso hay que mirárselo.

El examen en sí, es de tipo test, como en España. Para aprobar el test normal, debes acertar 14 de 20 preguntas, y al menos 2 de 4 de señales. ¿Y si suspendes? No hay problema: sales y vuelves a entrar. Puedes repetir el test cuantas veces necesites hasta que lo apruebes. Sí, sin pagar tasas ni volver a coger cita, más facilidades no pueden poner.

En nuestro caso, el test online fueron 50 preguntas, no sabemos si para disuadir de hacerlo. No nos pareció tan diferente a los test que habíamos hecho, sólo que más largo. ¡Y ambos aprobamos a la primera!

Tras aprobar, nos mandaron un correo con un enlace desde donde pudimos concertar una cita en la DMV. Y allí fuimos dos días más tarde, para realizar el papeleo. Éste consistía en pagar las tasas, entregar un impreso estándar, presentar pruebas de residencia (llevamos el contrato de alquiler y una factura de suministros) y firmar un certificado en el que jurábamos que nadie nos había ayudado con el examen y que lo habíamos hecho solos. Además, nos sacaron una fotos en el momento (que como nos había llovido encima, imaginaréis el resultado) y nos hicieron un test de visión. Yo iba con curiosidad a ver cómo nos hacían este test, porque el edificio de la DMV era la típica sala de administración con varios puestos y poco más. ¡Pues muy fácil! En la misma cabina donde se hacía todo, entregué los papeles y me pidieron que retrocediera hasta una línea amarilla que estaba pintada en el suelo. Troté hacia ella obedientemente, y entonces levanté la vista. Encima de la mujer que me atendía, había una típica hoja con letras del oftalmólogo, de 12 filas. Me pidió leer la última fila, y ya está. Yo me reía sola. Ni psicotécnico ni oftalmólogo ni gaitas.

Nos dieron un recibo provisional y a las dos semanas nos llegó al correo nuestro flamante Carnet de aprendizaje nuevo.

Curso teórico pre-licencia

Con el Carnet de aprendizaje en la mano, ya es posible solicitar el curso teórico. Nos recomendaron una autoescuela donde lo hacían, y me alegré mucho al descubrir que habían empezado a impartir cursos online por Zoom debido a la pandemia. Al menos lo podíamos hacer desde la comodidad de casa. Así que compré dos cursos, y el domingo pasado lo estuvimos haciendo.

Desde luego, fue una experiencia peculiar. Primeramente, accedimos a la sala y nos confirmaron que tenían nuestros datos, pasando lista. Después, nos pideron que permaneciéramos todo el tiempo de la clase en pantalla y con la cámara encendida para poder confirmar que habíamos atendido al curso. Hasta ahí todo bien, y empezó la clase. Entonces, empezamos a fijarnos en el resto de personas que había en la sala. Estaba el profesor, un hombre de pelo blanco con bigote y una voz peculiar que leía artículos de periódico recortados. Pero lo divertido era el resto de los alumnos: casi todos eran chavales de 16 años. ¿Y qué implica esto? Pues que hacían lo que les venía en gana con la cámara: la ponían apuntando al techo (y había uno que tenía en su techo pegados trozos de algodón como si fueran nubes...), la apagaban, sólo asomaban las puntas de los pelos, se la ponían muy cerca y sólo se veía la frente... cosas así. En una fatídica ocasión, una cámara incluso acabó demasiado cerca de un escote... 😅. También era tremendamente divertido ver que muchos de ellos estaban haciendo la clase... ¡en la cama! Llegué a contar cinco camas en un momento dado. ¡Una se llegó a dormir un par de veces! Y el más raro de todos: ¡había un chaval que estaba en el asiento de atrás de un coche! Al menos no era delante... Yo no podía sino contener la risa.

Supuestamente, este curso trata varios temas de importancia para el futuro conductor. Pero la verdad es que en lo que hacían más hincapié, era en las distracciones al volante, especialmente en el problema de conducir y mandar mensajes por el móvil al mismo tiempo. Que tiene que ser tremendo, la verdad. Nos pusieron dos documentales al respecto: el primero bastante bien hecho y muy dramático, quizás demasiado. El segundo, era un programa de televisión de entrevistas, bastante cutre, llevado por un tal Dr. Phil. En el episodio, llevaban a una chica de 17 años que se enorgullecía de lo bien que escribía y conducía al mismo tiempo (¡con un móvil de teclado físico alfanumérico!), y se dedicaban a ridiculizarla delante de su madre y todo el público del plató. Como en un episodio de los Simpsons.

También nos pusieron otro documental largo sobre los peligros de conducir y beber alcohol, de principios de los años 90, y otro de accidentes con unos dummies que parecían de los años 80. Muy moderno todo. Entre vídeo y vídeo, el profesor nos explicaba cosas varias del temario y trucos para el examen práctico, aunque no era precisamente entretenido. De hecho, acabamos antes de tiempo, y creo que todos lo agradecimos mucho.

A por el examen práctico

Después de este curso, hoy nos ha llegado por correo un certificado que indica que lo hemos realizado, con el que ya podemos solicitar fecha para el examen práctico. ¡Qué ganas!

Cuando hagamos el práctico, haré otro artículo para contar cómo ha ido. ¡Espero que vaya bien!


Domingo, 4 de abril de 2021

Vacunados

Ha sido muy repentino, pero tanto Salva como yo nos hemos vacunado ya contra el Coronavirus. Desde luego, ha sido una historia muy peculiar, así que tenía que contarla.

Lo primero de todo hay que decir que la campaña de vacunación aquí en el estado de New York está muy avanzada. Además, los números de contagios están disminuyendo, lo que empuja a seguir con la estrategia actual. El 23 de marzo, se dijo que ya se podían vacunar los mayores de 50. Recuerdo comentarlo con unos amigos, que me decían que en Connecticut ya estaban vacunando a los mayores de 45 años. Lo que nadie esperaba era que pocos días más tarde, el 30 de marzo, el gobernador Cuomo anunciara que ya se podían vacunar los mayores de 30 y, a partir del 6 de abril, los mayores de 16 años.

Con curiosidad, nos pusimos a buscar centros de vacunación cercanos. Pero como era de esperar, se había disparado la demanda y estaban casi todas las citas cogidas. Si bien es cierto que había citas disponibles en ciudades alejadas, la verdad es que era demasiado: una a 4 horas y media, y la otra a 3 horas y 50 minutos, en coche. A menudo se me olvida lo grande que es este estado...

No nos preocupamos mucho. Pensamos en darnos unos días y, si veíamos que seguía así, nos haríamos una excursión larga y sin problemas. Además, aquí hay muchísimos sitios donde ponen la vacuna, incluídas farmacias y edificios acondicionados específicamente para ello. Seguro que se liberaría algún hueco que estuviese más cerca.

El jueves, Salva estaba en una videollamada con un compañero de trabajo, que vive no muy lejos de nosotros, y éste le comentó que se acababa de poner la vacuna esa misma mañana. El compañero le contó que había ido a un sitio pequeño donde no había mucha gente y había vacunas de Johnson & Johnson, que sólo es una dosis, y que se podía ir sin cita previa. Que cogiera el número de referencia que daban en la web oficial de las vacunas del estado de Nueva York y a ver si había suerte. Para asegurarse, Salva llamó y le dijeron que claro, que se pasara. Así que me avisó, me contó todo, imprimimos todos los documentos y nos fuimos para allá sin pensarlo.

El sitio en cuestión estaba en un pueblo pequeño, como a 20 minutos de nuestra casa. Llegamos, y le dije a Salva "No creo que sea aquí, esto parece una tienda de empeños". Le dimos la vuelta al edificio y en la puerta de atrás había un cartel que decía "Vacunas COVID19"... Así que entramos, y dentro era una tienda de regalos y droguería normal y corriente. Un Todo a 100, si lo preferís. Pero al fondo, resulta que sí que había una farmacia pequeña, camuflada entre los termos de café, los pintauñas y los marcos de fotos de "La mejor abuela del mundo".

Drugstore Pharmacy Vaccine Shot

Droguería y farmacia. El dispensario estaba en una habitación detrás de la caja registradora.

Había un par de personas esperando. Nos cogieron nuestras referencias, las tarjetas médicas y nos pidieron rellenar y firmar una hoja con nuestros datos. La única prueba de residencia que nos pidieron, fue preguntarnos si residíamos en New York y nuestra dirección. Después, nos pidieron esperar sentados en unas sillas plegables, y enseguida apareció un hombre en bata blanca que asumimos era el farmaceútico. "¿Estáis esperando por mí?", nos preguntó. "Sí, eso creemos". "Vaya, debo de ser el hombre más codiciado de por aquí", nos respondió riéndose. La verdad es que era muy auténtico, con sus chascarrillos. Nos preguntó que brazo usábamos más, para pincharnos en el otro, y fue realmente rápido. Yo ni me enteré del pinchazo. Nos dieron nuestras tarjetas de vacunación, una hoja informativa de posibles efectos de la vacuna, y nos pidieron esperar unos 15 minutos.

Al poco tiempo, yo empecé a sentir dolor en el brazo, alrededor de la zona del pinchazo, como de un golpe o tirón fuerte. También un poco de mareo y un ligero dolor de cabeza. Según la hoja informativa, todo esto era normal. Pasaron los 15 minutos, compramos Paracetamol y nos volvimos.

Ese día, ambos estuvimos más o menos bien, con esos síntomas. A mí me empezó a empeorar el dolor de cabeza poco a poco y por la noche ya no me encontraba bien, aunque no tenía fiebre. Dormí fatal y me desperté a las 7 de la mañana con 37.5 Cº y la sensación de que me había atropellado un autobús. Estuve todo el día fatal, con un dolor de cabeza horrible que me pulsaba detrás de los ojos, y la temperatura que no me bajaba de 37. Al día siguiente, ayer, no tuve fiebre pero aún me dolía la cabeza y seguía muy cansada. Hoy por fin me encuentro mejor: el brazo pinchado sigue doliendo un poco al tacto y estoy cansada, pero ya soy persona.

Salva, algo cansado, pero sin fiebre y sin dolor de cabeza. Me llevé yo la peor parte 😑.

Así que sí, por suerte estamos vacunados y no ha sido tan difícil. Sobre todo ahora que ya no nos encontramos mal.

¡Ahora a seguir con las precauciones!


Viernes, 19 de marzo de 2021

Saint Patrick y el conejo de Pascua

Hace un par de día fue Saint Patrick's Day o, como lo conocemos en España, San Patricio. No ha sido una celebración tan sonada como yo habría esperado. Sí, había muchas cosas verdes, leprechaums, tréboles, gorros, barbas falsas pelirrojas y mucho merchandising con la frase "Kiss me, I am Irish". Como me picó la curiosidad, descubrí que esta frase proviene de la leyenda irlandesa de la piedra Blarney (Blarney Stone), de la que se dice que otorga suerte y elocuencia a quien la besa. ¡Qué cosas! También estaban en oferta comida y bebida especiales: Cerveza Guinness (por supuesto), queso irlandés y corned beef (carne en salmuera que, efectivamente, proviene de Irlanda). Me hizo gracia encontrar en mi supermercado un rinconcito irlandés con todas estas cosas, y por alguna razón también habían puesto zanahorias, patatas y repollos. Pero no especiales ni irlandeses, no: los normales...

supermarket St Patrick typical

Muchísimos quesos diferentes, cerveza y carne. A mí me parece bien.

Pero no ha sido un día especialmente destacado, y eso que en New York, en Manhattan, suelen hacer un desfile impresionante, el más grande del mundo y uno de los más antiguos. También hay una misa importante en la Catedral de Saint Patrick (que para eso es su patrón) y fiestas por toda la ciudad. Pero el año pasado, por la pandemia, fue la primera vez que se suspendía el desfile en 250 años, y se encuentra en hiatus desde entonces. Parece que esto ha hecho que se enfríen mucho los ánimos para celebrarlo.

Además, Saint Patrick no está libre de críticas. Hay muchas voces que apuntan que la fiesta no hace más que destacar estereotipos irlandeses que no son siempre positivos, y no se ve con buenos ojos que otros se apropien de la cultura irlandesa sólo por la fiesta. Y por supuesto, siempre está el tema del alcohol, que va asociado a la festividad desde el comienzo...

Otro día hablaré del alcohol aquí, sobre cómo lo ven y sobre su consumo, pero eso es algo largo. Lo que sí es verdad es que precisamente esto hace que la fiesta no se considere "para todos los públicos".

Además, casi al mismo tiempo que San Patricio, ya se ve cómo se está preparando la fiesta de Pascua o Easter. Por supuesto, aquí no es como la enrraizada Semana Santa española, con todas sus connotaciones religiosas (y sus torrijas, claro 😉). Aquí, la Pascua es una fiesta amable, donde aparte de la parte religiosa se celebra la primavera. Hay flores y plantas por todas partes, puedes comprar muchos ramos y arreglos diferentes. Los niños suelen pintar huevos con colores alegres, meterlos en cestas y comer chocolate y otros dulces. Y todo está lleno de conejitos y, a veces, ocas, en colores pastel. También en Manhattan hay un gran desfile de Pascua donde la gente se disfraza y se ponen sombreros extravagantes con pájaros y flores (aunque este año también continúa suspendido por a la pandemia). Pero es todo tan amable y tan familiar, que no parece que San Patricio haga falta.


Jueves, 4 de marzo de 2021

Aventuras en el supermercado

No voy a engañar a nadie: en general, disfruto cuando voy aquí al supermercado. Para mí no es solamente comprar y ya está, si no que en cada visita descubro algún producto raro o alguna cosa peculiar que sólamente podrían tener aquí.

Supermarket peculiar products

Desde las Oreo de Lady Gaga (edición limitada de galletas rosas con relleno verde) hasta la pasta con tomate en lata de princesas Disney (que incluyen pasta con formas de zapatitos de cristal, castillos, carruajes y coronas), pasando por las Tortas de Inés Rosales, que aquí están en casi todos los supermercados, por alguna razón que desconozco, al lado del queso. Sí, cada día me ofrece nuevas cosas y acabo disfrutando mucho.

Pero no todo podía ser bueno. Una cosa peculiar (o dolorosa, según se mire), es que la compra es más cara aquí. Y los productos no son de una calidad superior a la de España, sólo son más caros. Puedo decir que las verduras en general son buenas y hay muchas que no había visto en España, y que la carne es muy buena. La fruta que he probado, es normal (me falta la de primavera y verano); al igual que el pescado, del que no encuentro demasiada variedad y es bastante caro. Como el queso, que parece un producto de lujo. Esto es como en todas partes: hay cosas mejores y peores. Todo es seguir buscando, mirando, comparando y, sobre todo, probando.

Me he animado a hacer una comparativa de una lista de la compra básica, con productos de marca blanca, de un supermercado de aquí y otro de España. Son sitios dónde ya he hecho la compra y que conozco, y quería ver cómo cambia con productos que he comprado en ambos países. Así que he intentado hacer equivalencias de cantidades y calidades, y he metido en mis dos carritos virtuales lo siguiente:

1 galón de leche (4 litros en España), 1 docena de huevos, 1 paquete de arroz, un trozo de queso local, un paquete de pan de molde, un bote de garbanzos, unas pechugas de pollo, unos filetes de ternera, unas rodajas de salmón, varias manzanas (como 1 kilo y medio), medio kilo de tomates, 1 malla de unos 3 kilos de patatas, 1 malla de cebollas, 1 pimiento verde, 1 coliflor y un pack de 6 latas de cerveza local (Mahou VS Bud Light).

TOTAL:

  • En España, toda esta compra sale a 39,10 euros, o 46.77 dólares.
  • En New York, esta compra son 62.50 dólares, o 52,25 euros. ¡Aproximadamente un 30% más cara! ¡Y con productos de marca blanca!

Y si os preguntáis por productos de higiene, eso es ya otra locura. Por poner un ejemplo, el paquete de 10 mascarillas que en España lo he visto por 1,50 euros, aquí está a 9.99 dólares (8,35 euros)...


Por otro lado, otra de las cosas que tiene ir a hacer la compra, es que me puedo encontrar con... el robot malvado del supermercado . Sí, sí, no es una broma. Bueno, no sé seguro que sea malvado...

Resulta que hace un par de años, una de las compañías de supermercados de EEUU, comenzó a introducir en sus tiendas unos robots con forma de torre y ruedas, destinados a moverse por los pasillos y detectar si había algún accidente o producto en el suelo. El nombre de este robot, es Marty.

Supermarket robot

Marty tiene este aspecto de forma normal. Es alto, más que yo. Hace poco ruido al desplazarse, sólo unos pitidos bajos, y puede estar detrás tuyo en cualquier momento y pegarte un susto de muerte. O encontrártelo al girar una esquina, o interponiéndose entre la salida y tú... Patrulla lentamente por los pasillos, sin pegarse demasiado a la gente, como para disimular. El otro día, se paró cerca mío y empezó a brillar en amarillo y a emitir un mensaje de "Alert, alert" con voz baja y cavernosa. Pensé que iba a explotar. Había una chica con su hija pequeña que, mucho más valientes que yo, avisaron a una encargada que rápidamente lo desconectó. Tras este incidente, regresó parsimoniosamente a sus tareas de robot, mientras volvía a brillar en color azul "bueno". Y por si esto no es suficiente, cuando Marty se gira...

Supermarket robot eyes

Descubres que a algún genio se le ha ocurrido que si le ponían ojitos no daba nada, nada de nada de miedo. NADA

¡Sí que me lo paso bien en el supermercado! 😅


Jueves, 25 de Febrero de 2021

Visados, trabajos y desesperación

Las visas que obtuvimos para venir a los Estados Unidos son las L. En concreto, Salva tiene una L-1 y yo tengo una L-2. Como todas las visas temporales, tienen sus ventajas y sus incovenientes. La mía, por ejemplo, es una visa dependiente, con lo que tiene la desventaja de que está totalmente ligada a la de Salva. Así que si a él, por ejemplo, le despidieran, nos quitarían la visa a los dos. O por ejemplo, para hacer trámites, necesito mandar siempre nuestro certificado de matrimonio ("Proof of Relationship", dicen). Pero una de las grandes ventajas que tiene la L-2, es que me permite solicitar un permiso de trabajo.

Esto no ha sido siempre así, ya que la ley se cambió en 2002 para que los esposos con L-2 pudiesen trabajar. Los hijos, que también pueden obtener esta visa si son menores de 21 años, no pueden. De hecho, no muchas visas dependientes permiten trabajar, como varios casos que conozco. Incluso las visas H-4, que son bastante comunes, necesitan cumplir unas características muy específicas que no siempre se tienen.

Poder tener trabajo aquí fue una de las cosas que yo quería y que me empujó a mudarme. Había leído que el Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) tiene estipulado que los permisos de trabajo se deben emitir en 90 días. Pero también había leído en foros que se podían retrasar mucho más y que, incluso, había a gente a la que le había tardado hasta 6 meses. Ese hecho no me preocupaba mucho al principio, porque pensé que tardaría varios meses en adaptarme al nuevo país y aún había que buscar empleo. Tenía tiempo.

Y llegó el Coronavirus.

Con la pandemia, es absurdo lo mucho que se han incrementado los tiempos en la administración. Procesos que se hacían en una mañana, ahora hay que esperar semanas sólo para obtener una cita. Eso fue lo que nos pasó con el Número de la Seguridad Social (SSN), que ahora sólo dejan coger cita por teléfono y nos fue absolutamente imposible. Tras un mes de desesperación, Salva pidió ayuda a los servicios de relocalización de la empresa, y ellos llamaron por nosotros. Después de 40 minutos de espera tras aceptarles la llamada, consiguieron que les cogieran el teléfono y avisaron a Salva para hacer una llamada a tres y poder pedir la cita. Lo curioso es que cuando fuimos a por las tarjetas, se presentaron varias personas en la oficina diciendo que necesitaban hacer trámites y no eran capaces de coger cita. A todos les pidieron que se fueran y que lo siguieran intentando por teléfono. Y aún, la mujer que nos atendía nos comentaba, indignada (y en español): "¿Cómo que no se puede coger cita? ¿No están ustedes aquí? ¡Claro que se puede!".


Con miedo a los posibles retrasos tras esta experiencia, recopilé los documentos necesarios (incluída una traducción al inglés y un cheque para los gastos de gestión) y rellené mi solicitud para el permiso de trabajo. La envié por correo, que es ahora mismo la única forma posible de presentarlo, y me dijeron que tardaría tres días en llegar. Al fin y al cabo, sólo hay 2 centros en todo el país para recibirlo y 6 para procesarlo, y tuve que enviarlo a Dallas. Como estaba preocupada por los tiempos, añadí un formulario extra en el que solicitaba que se me informase a las 24 horas de la recepción por mensaje de texto o correo electrónico.

Pasaron los tres días, y es de imaginar que a las 24 horas no me llegó ninguna clase de aviso. Esto fue el 11 de diciembre, y el número de seguimiento del paquete decía que sí había llegado, así que eso me tranquilizó y me dispuse a esperar.

Hace una semana, mientras nos preparábamos para cenar, me llegó un mensaje al móvil, ¡diciendo que habían recibido mi solicitud! El sms además me daba un número de referencia y me decía que me mandarían un correo físico con más instrucciones. Me metí en mi cuenta bancaria y habían cobrado el cheque. ¡La cosa estaba en marcha! Así que me pasé a ver qué información me daban con mi número de referencia. Encontré que sí, efectivamente, lo habían recibido el 11 de diciembre y me decían que tenía que haber recibido en enero la carta. No me preocupé demasiado y esperé impacientemente al correo a ver qué decía y pensando en cuáles serían los siguientes pasos.

Ayer por fin llegó la esperada carta. Y... no era nada. Sólo era un aviso de que habían procesado mi solicitud y que ya se pondrían en contacto conmigo. Básicamente, que mi paquete ha pasado de la pila de recibidos a la pila de en revisión. También he podido encontrar gracias a la referencia que, ahora mismo, los tiempos de espera para mi solicitud son entre 5 y 10 meses, siendo 10 meses el 93% de los casos...

Ha sido un poco decepcionante, pero bueno. Seguiré esperando. ¡Ya iré actualizando cuando tenga más noticias!


Jueves, 18 de febrero de 2021

La realidad y la ficción

Quería hacer una entrada breve hoy. Una amiga que leyó el blog me comentó que el papel de cocina con el que yo estaba tan... contenta, le recordaba mucho a algo que salía en un capítulo de Los Simpsons . Resulta que en ese episodio, Marge compra un papel de cocina nuevo, cuyo logo es un fornido leñador llamado Burly, y acaba fantaseando con él. ¿Os suena? ¡Pues sí, es una parodia de esta misma marca!

Imagen de Los Simpsons

Tengo claras dos cosas:

  • Soy el público objetivo de este producto.
  • Sabía que iba a ver cosas similares a Los Simpsons en Estados Unidos, pero no imaginaba que tanto. Sea como sea, estoy tremendamente orgullosa de sentirme identificada con Marge.


Jueves, 11 de febrero de 2021

Nuevas marcas

Cuando te cambias de país, hay muchas cosas que tienes que cambiar. Entre ellas, las marcas que estás acostumbrada a comprar. Es verdad que algunas siguen estando ahí, pero ¿cómo elegir de entre toda la oferta de detergentes si no te suena la marca de ninguno y hay estanterías llenas de ellos? Yo tengo varios métodos.

Método de buscar marcas similares a las conocidas. Hay veces que las marcas cambian su nombre en los diferentes países, pero en el fondo son el mismo producto. Muchas veces las puedes reconocer por las cajas o por el logotipo, que son muy parecidos. Fácil es el caso de Don Limpio, que es exactamente igual pero aquí se llama Mr. Clean (¡No se llama Mr. Proper!). Otro ejemplo es el caso de las compresas Ausonia, que aquí se llaman Always. Nada que ver el nombre o la apariencia, pero son lo mismo.

Método de ensayo y error. Está claro: hay que probar. Y muchas veces se acertará enseguida, como cuando elegimos nuestras sábanas y toallas. Las compramos rápido porque las necesitábamos con urgencia, y son de una calidad estupenda. Pero, por ejemplo, con el gel de ducha tuvimos que probar unos cuantos para encontrar uno que nos gustase a ambos. Que por cierto, se llama Softsoap y se inventó en New York. Con la comida, siempre es más fácil (y divertido) probar, y siguiendo este patrón, creo que habremos probado una veintena de cafés de cápsulas distintos...

Método de las reviews. Hay veces que el ensayo y error no funcionan. Eso fue lo que nos pasaba con el papel higiénico. Comprábamos los paquetes más pequeños para probar, pero no había ninguno que nos convenciera, y nos sentíamos que estábamos perdiendo el tiempo. Así que usamos internet para buscar reviews y rankings de los mejores papeles higiénicos. Sí, existen. Hay rankings para todo: papeles higiénicos, pizzas congeladas, colchones, cafeteras, limpiadores, salsas... Nos funcionó y ahora estamos muy contentos.

Método del antojo. Y sí, a veces una símplemente compra porque ve algo y... tiene que comprarlo.

Lumberjack Paper Tower

Por si cabía alguna duda, lo he comprado única y exclusivamente por el leñador. Y por su mandíbula.

¡Y lo mejor es que absorbe genial! 😍


Jueves, 4 de febrero de 2021

Primeras nieves

El pasado domingo, por la noche, empezó a nevar. Nevó sin parar hasta que, al más puro estilo de la película El día de la marmota, que conmemora la celebración de ese evento cada 2 de febrero, cayó una nevada impresionante que nos ha dejado entre 40 y 60 cms de nieve.

Ya habíamos tenido una nevada grande, pero se nota que esta ha sido más cantidad, y es bastante impresionante. Se nota, además, que aquí están muy preparados para la nieve. Primeramente, y como en la nevada anterior, llevaban días avisando de la tormenta y preparándose para ella. El mismo domingo por la noche, el Gobernador del Estado Andrew Cuomo, hizo una rueda de prensa avisando de todas las medidas que habían tomado para la nieve. Ya en la mañana del lunes, declaró el Estado de Emergencia en 44 condados. No sé si será por la movilización extra, pero no han parado de limpiar nieve desde el lunes, con un ejército de trabajadores esenciales armados con tractores, excavadoras, palas y camiones de sal de todos los tamaños. Y es que hasta ayer estuvo nevando casi sin parar. Como resultado, las carreteras están limpias y la mayor parte de las aceras también están habilitadas para poder pasar. También hay que decir que se puede ver a mucha gente que limpia la nieve individualmente. Desde las personas que cogen una pala, hasta gente que tiene coches grandes y se ponen una pala quitanieves delante, o gente que tiene su propia máquina especial para quitar la nieve. Estas últimas, que me parecen fascinantes, las he visto de dos tipos: las que parecen cortacéspedes y lanzan la nieve a chorros, y las que parecen quads o tractores pequeñitos y puedes ir sentado, que al parecer son geniales para limpiar aceras. Lo bueno es que todo este equipamiento no sólo se puede comprar, si no también alquilar, con lo que se hace más fácil.

Snow Blower Winter Snow Mini Truck Winter

De hecho, salir a pasear no da ningún tipo de problemas de movilidad, aunque el frío ha hecho que no hubiese mucha gente por la calle, y los que salíamos, íbamos embozados hasta las cejas. La verdad es que entre mi gorro, mi bufanda y mi mascarilla, no sé cómo me reconocen los conserjes del edificio... Pero merece la pena salir, porque es muy bonito, se puede andar bastante bien y hay posibilidades de sacar muchas fotos chulas. El martes salí al parque y estaba yo sola, con lo que pude sacar una estupenda foto panorámica:

Snow Park Panoramic Winter

El miércoles ya hacía mucho mejor tiempo y hoy, con unos 3 grados que hemos alcanzado, la nieve ya se está derritiendo. Ayer ya había bastantes coches circulando sin mayor problema, y tengo que decir que me llama bastante la atención que muchos vehículos, sobre todo los más grandes, no limpian toda la nieve que tienen encima. Así, todavía se ve a los autobuses escolares o a las furgonetas de reparto con varios centímetros (o pulgadas 😄) de nieve en el techo. ¡Incluso algún coche he visto conduciendo que sólo había limpiado los retrovisores y la parte del cristal del conductor! La cosa es volver lo antes posible a la normalidad y seguir cada uno con sus vidas, que sólo es un poco de nieve. Además, debe ser que para algunos hace calor, porque ya he visto a una persona en manga corta salir de un coche y quedarse charlando en la calle... Están hechos de otra pasta.

Bueno, aunque ya se esté derritiendo la nieve, mañana vuelve a nevar un poquito más. Está bien, ¡yo también me tengo que acostumbrar a la nieve!


Sábado, 30 de enero de 2021

La medida de las cosas

Mucha gente me pregunta qué es lo más complicado de la adaptación a Estados Unidos. Suelo pensármelo un poco, pero por lo general siempre es la misma respuesta: los formatos de medida.

Ya sabía que había cosas que me iban a parecer más o menos difíciles, y otras a las que poco a poco me tendría que acostumbrar, y estoy en ello. Pero hay algunas que, directamente, consiguen desconcertarme. Voy a poner varios ejemplos de cosas del día a día, al mismo tiempo que algunos de mis truquillos.

Fecha y hora

Esta es de las cosas que me vuelven loca: ¿por qué el formato de la fecha en Estados Unidos es Mes/Día/Año? Acostumbrada a otros sistemas, esto me lleva a error en muchas ocasiones. Sé que muchos americanos defienden esto, bien por costumbre, bien porque les gusta decir primero la unidad más pequeña (he leído que para algunos la unidad más pequeña no es el día, porque hay 30 al mes, y que la más pequeña es el mes que sólo hay 12). Pero para ordenar fechas o contar, a mí me parece muy caótico.

Lo de la hora, es algo que es curioso, y es que no suelen usar el formato de 24 horas, usan el de 12 horas y añaden PM o AM según convenga . Yo estoy habituada al de 24 y se me hace un poco raro cuando leo los horarios de tiendas y cosas así. Pero por lo demás, es fácil.

Tiempo atmosférico

El hecho de que la equivalencia entre grados Celsius y Fahrenheit no sea lineal, es muy molesto, porque no me puedo aprender una cifra y sumar o restar. ¿Tenemos que hablar sobre lo raro de la base de los grados Fahrenheit? El truco rápido es restarle 30 y dividirlo entre 2 (no sale exacto, pero casi). El caso es que he llegado a la conclusión que menos de 32ºF es mucho frío y que menos de 15ºF, como ayer, es que no salgo de casa.

Comida y bebida

En el supermercado es donde tengo los mayores problemas con las medidas. Ciertamente, muchas de las marcas aparecen con medidas métricas y con medidas americanas. Esto es principalmente debido a que hay productos que se venden a nivel internacional y su packaging es el mismo. Pero quedan muchas cosas que no lo tienen, como frutas y verduras, fiambres o productos cocinados como la panadería. Como es de suponer, se venden al peso y suelen estar en onzas o, si pesan mucho, en libras. Sabiendo que más o menos, 1 libra son unos 450 gramos, y 4 onzas son algo más de 100 gramos, todo va bien.

Para mí el problema llega con los líquidos y, concretamente, con la leche. He leído que han intentado antes vender la leche en botellas de litros y que han fracasado estrepitosamente. La realidad es que la leche sólamente se vende en galones, medios galones o relacionados. Esto al parecer también pasa con la gasolina: son cosas a la que la gente está acostumbrada y sólo se apaña con las medidas que conocen. Los galons y sus medidas asociadas, están basadas en un sistema de 8, más o menos. Así, 1 galon (3,78 litros) es igual a 4 quarts y a 8 pints. Ahora mismo, tengo en la nevera una botella de 1/2 galón de leche, otra de 1 cuarto y 1 brick de una pinta de nata.

Con el resto de los líquidos, tienes que pensar de nuevo en onzas, pero en onzas líquidas (fluid ounces). Lo mejor aquí es pensar en equivalencias: 1 lata de Coca-cola son 12 oz, 1 vaso de zumo son 8 oz, un café solo son 6 oz, etc.

Relacionado con la comida y bebida, podemos encontrar cosas muy extrañas. Por ejemplo, cuando fuimos a comprar una papelera, descubrí que algunas marcas las vendían con su capacidad en litros, pero las bolsas de basura las suelen vender en galones. Otro detalle curioso es que cuando vas a comprar ollas, normalmente las venden por capacidad, en quarts. Pero las sartenes las venden por diámetro, en inches. Eso sí, las sartenes hondas, son en quarts.

Cocinar

Aparte de lo contado con la comida, las ollas y las temperaturas, a la hora de meternos en la cocina tenemos que añadir una medida más de capacidad: las cups. Las cups no son las tazas españolas (que son las tazas métricas), si no que están adaptadas a su sistema y equivalen a 8 onzas (líquidas). Por esto, muchas veces me toca pasar de onzas a tazas y volverme loca cuando no sé si la receta se refieren a peso o a volumen... Pero me voy apañando. También usan mucho lo de las cucharadas (Tb o tablespoon) y cucharaditas (ts o teaspoon), pero eso no sólo me encanta, si no que hace ya tiempo que las uso.

Longitud y distancias

Para la mayoría de las cosas, aquí se usan los pies, feet, y para las cosas pequeñas las pulgadas (inches). He de reconocer que se me resisten las medidas más largas, por ejemplo para la altura de una persona. Yo mido unos 164 cms, lo que correspondería con 5.38 pies, pero esta no es la manera normal de decirlo, habría que ponerlo en pies y pulgadas. Me explico: 1 pie son 12 pulgadas, por lo que 5.38 pies son 5 pies y 4 pulgadas, más o menos, (5'4") o 64.5 pulgadas, aunque la medida que se suele usar es la primera. Para mí esto sigue siendo una locura.

Para medidas más largas, se pasa casi directamente a la milla. Así, un edificio grande puede medir 100 pies de alto (30,5 metros), y una calle puede medir 1 milla (1609 metros, de hecho, en muchas ciudades con diseño de cuadricula, miden esto). En las carreteras, además, es también común señalizar las salidas o los incidentes en porciones de milla. Por ejemplo, "Baches durante 1/2 milla".

A ver, también existen las yardas que son una medida intermedia, pero yo no las he visto usarse de forma habitual, salvo en los deportes. Es verdad que en el campo de la costura se usan los quarters, que son un cuarto de una yarda, pero no sé de más ejemplos.

Velocidad

La velocidad conduciendo se mide en millas por hora, y es algo a lo que hay que acostumbrarse. No es excesivamente complicado: puedes ver las velocidades tanto en las indicaciones de la carretera como en el velocímetro de tu coche, así que sólo hay que leer.

Tallas de ropa y zapatos

No tengo mucha idea de por qué son diferentes las tallas en cada país, pero el caso es que son distintas. Tengo entendido, además, que aquí no está legislada la talla desde los años 80, así que cada marca hace un poco lo que prefiere. Sí, hay estándares, pero no se respetan. De hecho, he descubierto que aquí existe una tendencia llamada Vanity sizing, que consiste en ir haciendo la ropa cada vez más grande sin cambiarle la talla, de tal forma que la gente aunque engorde, siga entrando en ropa nueva. Esto al parecer está relacionado también con el aumento de la obesidad en la población y se suele asociar a marcas de ropa más baratas... Desde luego, es interesante.

Pero vamos, que cuando voy a comprar me pruebo y casi que mejor.

Papeles

Pues sí, es algo en lo que me he fijado. Porque yo trabajo mucho con dibujos y formatos de papel, y me conozco tanto los DIN como los propios de la pintura. Pero nunca había usado los americanos, y me cansa el tenerme que aprender otro formato si quiero imprimir correctamente o comprarme un bloc de dibujo del tamaño que me interesa. Además, ¿qué tiene de malo el DIN A4 si prácticamente lo usa todo el mundo?

US Units Metric System

Así que sí, esto es un lío. Y es que, como podemos leer en este completísimo artículo de la Wikipedia, el tema de las medidas tiene mucha miga. ¡Resulta que se lleva intentado implementar el sistema métrico en Estados Unidos desde finales del siglo XVIII! En 1793, Estados Unidos encargó a un reputado botánico francés, Joseph Dombey que trajese pesos desde Francia para usarlos como referencia y adoptar el sistema métrico. Pero en el viaje, su barco se salió del rumbo por una tormenta, fue capturado por corsarios y fue hecho prisionero en la isla caribeña de Montserrat hasta que falleció. De película.

Sí, la culpa de todo este lío, la tienen los corsarios. Ahí lo dejo.


Viernes, 22 de enero de 2021

Alarmas de incendio

Antes de venir a vivir a New York, la verdad es que mi experiencia con los incendios era muy limitada. Sí, había tenido algún curso de prevención de riesgos laborales, y recuerdo hacer simulacros de incendio en varios de los trabajos en los que he estado (mención especial para aquel en la séptima planta, que luego subíamos andando porque paraban los ascensores...). Pero nunca había estado en ningún incendio ni había oído una alarma fuera de un simulacro, nunca.

El día 1 de diciembre, sobre las 5 de la tarde, la alarma de incendios de nuestro edificio empezó a pitar como si estuviera poseída. Desconcertados, sin saber muy bien qué estaba pasando, vimos que era la alarma. Yo estaba en pijama, por cierto, así que fui rápidamente a coger una sudadera y el móvil, al mismo tiempo que Salva me pedía que cogiese los pasaportes. Casi se me olvida la mascarilla. Dejamos las luces encendidas y la Roomba puesta, de la prisa, ni siquiera nos pusimos los zapatos. Salimos al pasillo y las puertas de seguridad estaban cerradas. Yo ni siquiera había reparado en que teníamos esas puertas. Bajamos por la escalera de incendios al patio frontal y nos refugiamos en la recepción. La gente empezó a bajar y a acumularse. Muchos iban en pijama, como yo. Otros habían tenido que agarrar a sus mascotas y meterlas en jaulas, o las llevaban en brazos. Un gato aterrorizado no paraba de maullar. Nos pidieron que saliéramos, que había mucha gente en recepción, y a los pocos minutos, empezamos a oír las sirenas de los bomberos. Llegaron casi al momento dos coches, y luego otros dos más, y la policía. Y nosotros como pasmarotes, muriéndonos de frío y haciendo fotos.

Fire fighters truck

Los bomberos entraron y al cabo de un rato, se empezó a escuchar que el problema había ocurrido en el piso 8, así que eso nos dejó respirar más tranquilos. Nos acercamos a preguntar a los bomberos si era seguro volver a casa y nos dijeron que no había problemas si no estábamos en el piso 8, el 7 o el 6, ya que los pisos inferiores habían recibido daños por agua.

Regresamos a casa con más o menos emoción, y seguimos con nuestra vida normal. Pasadas unas horas, nos llegó un correo del edificio explicándonos que se había incendiado una de las cocinas. Esa misma noche, mientras veíamos una serie, volvió a sonar de nuevo la alarma. Así que, con mucha más calma, nos calzamos, nos pusimos abrigo y mascarillas, cogimos móvil, llaves y pasaportes y volvimos a bajar. En esta ocasión bajó mucha menos gente. Muchos de ellos se estaban quejando porque la alarma les había sacado de la cama (eran como las 11 de la noche). Pero enseguida se apagó y salió uno de los encargados de mantenimiento a decirnos que había saltado por un problema en uno de los ascensores, pero que podíamos volver a casa.

Menudo día.

El pasado 13 de enero, volvió a sonar la alarma. Con la precisión de los que ya saben qué hacer, nos preparamos rápidamente y bajamos. Vinieron los bomberos, otra vez en muy poco tiempo, y entraron a comprobarlo todo. Pero al poco quitaron la alarma y nos dijeron que podíamos volver a casa. Ese mismo día, nos mandaron un correo del edificio en el que nos decían que la causa de la alarma había sido... alguien vapeando en un pasillo. Ahora puedo ver por qué en nuestro edificio está prohibidísimo fumar y tampoco se pueden poner velas...

Esta mañana ha vuelto a sonar la alarma. Con desgana, hemos seguido el ritual que tenemos más o menos asumido, y hemos vuelto a bajar. A los veinte minutos, más o menos, se han ido los bomberos y hemos vuelto a casa, con la sensación de haber perdido el tiempo: uno de los detectores estaba defectuoso.

Por lo que parece, esto es bastante común por esta zona. Es tan común que mucha gente acaba por ignorar las alarmas si son muy frecuentes, y claro, a veces ocurren accidentes. Supongo que serán excesivamente sensibles y para activarlas hace falta poco. También es verdad que una de las peores cosas que he visto en las casas de aquí, son los extractores de humos de las cocinas. Es curioso porque, además, todos los otros expatriados que conozco también se quejan de ellos. Son muy poco potentes, muy ruidosos y no quitan olores. No hacen lo que deberían hacer. Y deberían funcionar bien, dado que la mayoría de las cocinas aquí están integradas con el salón o el comedor. No quiero pensar qué puede pasar si algún día quemo una sartén.

Eso sí, tenemos un mini extintor debajo del fregadero. Será para sentirnos más seguros...


Lunes, 11 de enero de 2021

De política y chocolate

Está claro que vivimos en una época muy convulsa en todo el mundo. No hablamos del Coronavirus únicamente, si no también de la situación política e incluso de lo extraño del tiempo, que ha hecho que nevara en España como no lo había hecho en 50 años, empequeñeciendo nuestra primera gran nevada de aquí.

Pero la política está siendo la gran protagonista de los últimos días, desde que el pasado 6 de enero un grupo de personas asaltara el interior del Capitolio para intentar parar el conteo de los votos para ratificar a Joe Biden como presidente electo. En cuanto nos enteramos, pusimos las noticias y seguimos lo que estaba pasando, alucinando. La verdad es que, sin entrar en consideraciones partidistas, me pareció que lo que estaba pasando era tremendamente diferente a si eso mismo hubiese ocurrido en Europa. Me sorprendían los comentaristas de las noticias y los congresistas, me sorprendían los asaltantes y me sorprendían las fuerzas del orden. Veo que hay cosas que cosas que a mí me parecen normales o fuera de lo normal, que a ellos, simplemente, no se lo parecen.

Me doy cuenta que, cuanto más tiempo llevo viviendo aquí, menos legitimada me siento para juzgar este país y a su gente. Puedo ver que tenemos mentalidades distintas, que nuestro bagaje cultural, social, político y religioso no tienen nada que ver y, por eso, es muy difícil comparar. Estoy adaptándome, así que espero poco a poco ir comprendiendo toda esta nueva cultura. Y lo veo porque estoy siendo más prudente a la hora de usar palabras como "normal" o "raro", o expresiones como "eso lo sabe todo el mundo".


Y mientras tanto, la vida sigue, y aquí en NY ya se puede ver cómo tiendas y supermercados se preparan para la siguiente celebración del año: San Valentín. Si en España esta fiesta ya me parecía comercial, aquí es algo que sólo definiré diciendo: chocolates de mil y una marcas, con cajas rosas especialmente diseñadas, hasta donde alcanza la vista. Qué bien se lo montan las marcas aquí: en Halloween, chocolatinas en forma de calabazas y packaging naranja; en Navidad, chocolatinas en forma de muñecos de nieve y packaging verde y rojo; en San Valentín, chocolatinas en forma de corazones y packaging rosa... ¡Espero que el 4 de julio haya chocolatinas en forma de fuegos artificiales!

Pink Valentine

Aparte de la locura del chocolate, por supuesto, hay docenas de tarjetas, peluches, complementos y cualquier cosa que se os ocurra tuneada con corazones para la ocasión. ¿Calcetines? ¿Gomas de borrar de unicornios? ¿Sartenes con forma de corazón? ¿Laca de uñas rosa? ¿Dinosaurios comestibles de gelatina? ¿Galletas para perros? .

Para mí lo más raro, es el hecho de que metan a los niños en la celebración, que la conviertan en algo familiar. No sé exactamente cómo celebran aquí San Valentín, pero he leído que es una celebración tanto del amor como de la amistad. He visto que se anima a los niños a que se hagan su propio buzón para tarjetas, que hacen manualidades y también he visto que se pueden hacer regalitos como lápices o pegatinas... Es tremendo.

Por supuesto, Salva y yo nos compramos nuestras cajas de chocolates de Darth Vader, cada uno la nuestra.


Lunes, 4 de enero de 2021

Conducir en el bosque

Las carreteras en la zona donde vivimos son, al mismo tiempo, encantadoras y peligrosas.

Parece mentira que estando relativamente cerca de New York City , en nuestra ciudad y los alredores haya tanto bosque. Muchas de las casas tienen jardines cuidados que, por detrás, dan directamente al mismo bosque. Y no es un bosque que yo haya visto en España. Son zonas grandes, casi sin tocar por el hombre, con árboles altos y salvajes, lagos cristalinos y todo lleno de animales. Es precioso. Mientras conduces puedes atisbar ciervos y pequeños rincones encantadores. En otoño, cuando llegamos, los colores de las hojas eran tan bonitos y vibrantes que parecía que alguien los había pintado y colocado ahí. Ahora en invierno, los árboles están pelados, pero sigue siendo bonito, y es más fácil ver los lagos y las casitas ocultas entre la vegetación. Y cuando nieva, todo parece un cuento.

Driving in October Driving in November Driving in December

Todo esto, tan bucólico, tiene una cara oscura. Las carreteras pueden llegar a ser peligrosas de conducir. No es sólo lo mal que conducen aquí (algo que daría y dará para varias entradas), si no que las condiciones no siempre son las mejores. El viento, que es bastante fuerte, puede hacer que se caigan ramas. La lluvia, que puede llegar a ser torrencial, también hace que se caigan ramas y dificulta el agarre. Por suerte, estamos lejos de la costa, porque allí suele haber inundaciones leves. El río Hudson, que sí está muy cerca, hace que se formen unos bancos de niebla muy espesos en los que no se ve nada. El frío provoca heladas, a parte de nieve y hielo. Todo esto afecta al asfalto, por supuesto. Y luego también hay que tener en cuenta que las carreteras, especialmente las comarcales, están muy escasamente iluminadas. Apenas hay farolas y, muchas de ellas, tililan y fallan. Sí, como en una peli de terror.

¿Parece ya lo suficientemente peligroso? Pues aún no he hablado que pueden salir animales. Y no es algo infrecuente, por desgracia.

El día de Año Nuevo, de madrugada, vimos nuestro primer ciervo cruzando la carretera delante nuestro. Por suerte, no había apenas tráfico e íbamos bastante lentos. El animal, que a mí me pareció gigantesco (Salva sigue diciendo que era un ciervo normal, pero para mí era como una montaña), trotó con rapidez de derecha a izquierda y se nos quedó mirando desde el jardín de una casa. Minutos más tarde, pude ver los cuartos traseros de otro en el carril contrario.

Como os podéis imaginar, conducir aquí puede inspirar respeto, sobre todo de noche. Pero con cuidado, cabeza y un buen coche, nos vamos apañando. Y, por el momento, yo sigo viendo la parte bonita.

PD. Sólo diré que por esta zona, se supone que hay coyotes, linces y osos. Y si tengo que elegir, que me salga un ciervo casi parece mejor...


Domingo, 3 de enero de 2021

¡Hemos sobrevivido al 2020!

Muchas cosas han pasado que nos han mantenido ocupados, siendo las principales protagonistas las fiestas navideñas. Unas fiestas que, este año, no han sido normales para nadie que yo conozca. Y, para nosotros, han sido nuestras primeras Navidades americanas, con todo lo que la novedad conlleva.

Realmente, según lo que he podido ver, son unas fiestas muy similares a Acción de Gracias. Cambia la decoración, eso sí, que es muy exagerada. He visto casas con luces normales, luces de LED con animaciones, proyecciones con luces para cubrir cada centímetro, muñecos de cualquier cosa imaginable, con luces y sin ellas (hinchables muchos, hechos con hileras de luces otros). Lo de los muñecos no tiene nombre: docenas de tipos de Santa Claus, renos, trineos, regalos, Belenes (con palmeras y todo), ángeles, niños de coro, muñecos de nieve, bastones de caramelo gigantes (mis favoritos). ¡He visto hasta un león con un gorro de Santa! De hecho, descubrimos que muy cerca de nuestra casa, había una especie de show en el que cuatro casas del vecindario se llenaban de adornos y sincronizaban sus luces con una emisora de radio local. Si querías, podías pasarte a pie o en coche y poner la radio para disfrutarlo. A decir verdad, era bastante impresionante.

Christmas Show

Aparte de los adornos, son unas fiestas familiares y en las que se compra mucho y se come mucho. Como en España, vamos. Claro que lo que se come es distinto y, en especial, los dulces. Aquí tienen cosas típicas británicas, como el pudding, los mince pies o los christmas logs, sumado a cientos de chocolatinas, galletas y packs para hacerte tus propias galletas, que te venden como una especie de experiencia familiar. Otra cosa que me hace mucha gracia, son los packs de constrúyete tu propia casita, de chocolate o galleta. Por supuesto, ¡nos compramos una y la hicimos! La casita no estaba especialmente rica (¡tampoco estaba mala!), pero fue una experiencia de lo más divertida y venía todo muy bien preparado. ¡Nos supo de maravilla!

Christmas House

Por nuestra parte, las fiestas han sido tranquilas y no hemos visto a mucha gente. Pero al igual que en España, son familiares, con la excepción de Nochevieja. Pero este año no había ganas de festejar ni tampoco estaba permitido en muchas partes. De hecho, vimos tanto las campanadas en la Puerta del Sol (por nostalgia) como la caída de la bola en Times Square. Hay que decir que la caída tiene menos gracia, pero suponemos que sin gente no es lo mismo.

Nos falta aún Reyes, que la haremos solitos pero contentos. Un detalle curioso es que aunque aquí no celebren Reyes, al menos en nuestra ciudad conocen la fiesta, principalmente por la influencia latina.

¡Esperamos que no nos traigan carbón!


Miércoles, 16 de diciembre de 2020

Tormenta de nieve

Llevamos desde el pasado domingo preparándonos para la primera tormenta de nieve grande del invierno. Lo he leído en mi app del tiempo, lo han anunciado en la televisión, aparece como destacado en los móviles y lo avisa Alexa. Las primeras previsiones hablaban de 10 cms de acumulación. El lunes ya era de 15 a 20 cms, y hoy dicen que se espera que sean menos de 35 cms. Hace un frío de -6 Cº y se espera que la sensación térmica sea de hasta -17 Cº. Todo esto, va a durar aproximadamente 24 horas.

La compañía de electricidad nos ha enviado mensajes de texto avisando que la nieve puede hacer que se caigan ramas y se interrumpa momentaneamente el servicio. Hay una alerta pública del National Weather Service que dice que viajar puede ser "De muy difícil a imposible". Pero que si tenemos que hacerlo, que llevemos "Una linterna extra, comida y agua". Nuestro edificio nos ha avisado que despejemos las plazas de aparcamiento de la entrada para facilitar el paso del quitanieves.

Y todos, sin excepción, nos desean que estemos a salvo durante la tormenta.

¿Soy la única que tiene muchísimas ganas de que esto empiece para ver cómo es?

Seguro que al final de este invierno estoy hasta las narices de nieve y frío y mascarillas mojadas. Pero, ahora mismo, ¡estoy con mucho hype!


Lunes, 7 de diciembre de 2020

Escasez de adornos de Navidad

Una cosa que me parece realmente curiosa de aquí, es lo rápido que se acaba la decoración de las fiestas en las tiendas. He leído algunos artículos que hablan que este año la gente ha empezado a decorar antes, pero hay extremos que no tienen sentido. Fuimos a comprar adornos para Halloween cuando quedaban dos semanas para que empezara, y no quedaban apenas, sólo los de liquidación. Es más, ya estaban empezando a poner los adornos de Navidad.

Pese a haber visto esto, no esperábamos que también pasara con la Navidad, más teniendo en cuenta las cantidades de productos que había. Pues nada, hoy hemos tenido que rebuscar y, de milagro, hemos encontrado medias para colgar con nuestras iniciales. Como es de imaginar, de muchos colores sólo quedaba la letra X. ¿Y bolas para el árbol? Pues en esa tienda no quedaba ni una, tendremos que probar en otras.

Christmas stockings

¿Es que todo el mundo renueva sus adornos cada año y por eso se agotan con tanta rapidez? Pues no lo sé, pero me atrevería a decir más bien que este es un país tan grande, con tanta gente y tantas circunstancias diferentes, que siempre hay demanda de todo.

Y claro, también es verdad que por lo que parece, la gente está decorando para sentirse un poco mejor y más alegre en este año tan raro. ¡Veremos a ver si las Navidades del año que viene son iguales!


Jueves, 3 de diciembre de 2020

Carpetas de gomas

Hay una tienda a la que me gusta ir cuando tengo que comprar cosas de índole general. Tiene una buena sección de papelería y he pasado varias ocasiones viendo las variedades de bolígrafos, rotuladores y diferentes papeles. Lo que no conseguía entender era por qué no tenían simples carpetas de gomas. Y resulta que el tema tiene más miga de lo que pensaba.

Lo primero que hice fue mirar en varias tiendas online a ver si las tenían en stock. Cuando miré en una tienda especializada en papelería y manualidades, y vi que no tenían tampoco, la cosa empezó a extrañarme. Así que revisé si era un problema de la traducción al inglés que estaba usando de la palabra. Efectivamente: folder no parecía referirse a todo tipo de carpetas, si no a aquellas hechas sólo de cartón y sin cierre. Como a las carpetas que salen en los iconos de los ordenadores, vamos; lo tenía que haber sospechado. Así que probé todo tipo de sinónimos, busqué tipos de carpetas por internet y no había manera de encontrarlas. File folder, Tab Folder, Fastener folder, File jacket, 2-Pocket Folder, Portfolio... ninguna cuadraba. No fue sin esfuerzo, que finalmente descubrí el nombre que necesitaba: 3-Flap Folder. ¡Fantástico! Pero no las tenían en ninguna tienda...

Mientras tanto, íbamos acumulando papeles y papeles, y yo no sabía muy bien cómo los iba a almacenar. ¿Acabaría encargando las carpetas online, como la escoba? Y otra pregunta que me hacía, ¿cómo organizaban los americanos sus papeles? Todo me parecía demasiado incómodo. Había comprado ya una carpeta con dos bolsillos (pocket folder) y no cabían muchos papeles ni me solucionaba demasiado.

Hoy necesitaba ir a comprar sobres y clips, y fui a la tienda que me gusta porque sabía que tenían. Y me pasé de nuevo por la parte donde tenían todos los folders y los contemplé un buen rato. Entonces, se me ocurrió coger uno de ellos, que tenía dos bolsillos, y pensé: "Aquí no cabe nada". Pero entonces, vi que tenía unos agujeros perforados. Y entonces me di cuenta. "¡Claro! ¡Los agujeros son para ponder varios de estos en una carpeta grande con anillas!"

Solucionado el misterio, compré la carpeta de anillas y cuatro pocket folders, y ahora tengo todos mis documentos bien organizados. Ya encargaré carpetas de gomas si las necesito, pero por ahora, todo está bien.


Sábado, 28 de noviembre de 2020

El problema de las escobas

Revisando los artículos que estaban rebajados por el Black Friday, he hecho un gran descubrimiento, casi oculto entre productos tecnológicos: uno de los artículos que se han agotado más rápidamente, con unas puntuaciones altísimas y miles de reviews... es una escoba con un recogedor largo.

¡Y no me extraña en absoluto!

Cuando llegamos al país, una de nuestras primeras compras fue para comprar productos de limpieza. Nos habían avisado que las fregonas como en España, eran una cosa rara de encontrar. Pero encontramos una muy apañada que estaba de oferta especial y nos sentimos muy contentos. El problema llegó a la hora de comprar una simple escoba. Había de varias formas y tamaños, pero todas, sin excepción, venían con un recogedor pequeño. Hace ya muchos años que juré que no me volvería a dejar los riñones con ellos, pero era imposible encontrar un recogedor alto en ninguna de las tiendas que visitamos. Así que lo encargamos por internet. Y lo más gracioso era leer las reviews americanas, gente maravillada con la simplicidad e innovación de ese aparato. ¡Magia pura!

¿Será que en España estamos a la vanguardia de la limpieza? :)

Sólo sé que no me extrañan las reviews en absoluto.


Lunes, 16 de noviembre de 2020

Alertas

Ya que está bastante claro que vamos a pasar aquí las Navidades, decidimos que debíamos decorar la casa con estilo navideño. Así que era el momento perfecto para ir a una tienda a la que llevaba un tiempo queriendo ir: Christmas Tree Shops andThat!. Oh sí, la tienda se llama así, podéis cotillear su web. Y tenía mucha curiosidad por entrar, así que ayer por la tarde nos acercamos a una que nos queda a 10 minutos en coche.

Para ir, tenemos que pasar por una zona de colinas llena de casitas bajas con jardín y muchos árboles. Soplaba mucho viento y, al girar una curva, vimos una rama enorme que cruzaba los dos carriles de la carretera. Otro coche había llegado un poco antes que nosotros, y el conductor se bajó a retirarla. Pudimos pasar sin problemas, pero nos extrañó porque tenía que haberse caído momentos antes.

Llegamos a la tienda y, como puede esperarse, pudimos encontrar bastante decoración navideña, pero también de Acción de Gracias y de cosas de decoración general. En mitad de las compras, repentinamente, empezaron a sonar al mismo tiempo todos los móviles de la tienda . El mío, que estaba en vibración, empezó a moverse de forma salvaje dentro de mi bolso. Lo cogí, y en la pantalla ponía: "Alerta de tornado. Revise la información local y busque refugio". He de admitir que me asusté bastante, y me acordé que esto ya me había pasado antes estando en Hawaii. En esa ocasión no pasó nada y, por suerte, se quedó en una anécdota. Además, mirando alrededor, la gente en la tienda estaba muy tranquila. Pero nos fuimos a pagar a ver si nos podíamos volver a casa. Salva se puso a hablar con la cajera y nos dijo que ella no creía que fuera nada grave. Otro cliente detrás nuestro nos dijo que no nos preocupáramos y que condujésemos con cuidado al volver. En ese momento, Salva dijo "¿Eso que suena es el viento?". Todos nos quedamos callados y escuchamos un bramido brutal de fondo. A la cajera incluso le entró la risa nerviosa y le dijo a una compañera que hoy les tocaba dormir en la tienda...

Fuimos a la salida y no pudimos salir a la calle. Estaba lloviendo con mucha fuerza y el viento era feroz. Varias personas estábamos en la entrada alucinando y grabando con el móvil. Miramos las aplicaciones del tiempo, y todo apuntaba a que al poco tiempo se relajaría. Y ciertamente, a los quince minutos amainó bastante y nos fuimos corriendo al coche. Pudimos volver sin problemas, aunque como se puede imaginar, no fuimos por la ruta de las colinas.

Y así ha sido nuestra primera alerta de tornado en New York. Parece que aquí prefieren curarse en salud y avisar con la mínima posibilidad de desastre. ¡Espero que sigan siendo posibilidades y no pasen de eso!


Viernes, 13 de noviembre de 2020

Ardillas negras

Yo nunca había visto ardillas negras hasta que llegué aquí. Por todas partes hay ardillas, tanto grises como negras, y parecen vivir juntas sin problemas. Hay tantas, que el otro día fui a comprar y a la vuelta no encontré a ninguna persona pero sí a cinco ardillas.

Como estaba extrañada, investigué un poco al respecto, y resulta que las ardillas negras en realidad son una mutación genética bastante frecuente. Así que realmente son ardillas grises (la especie concretamente es Ardilla de las Carolinas), pero algunas son más oscuritas que otras. De cerca y con sol, se ve que son marrón oscuro, pero de lejos, son negras.

Black Squirrell

Me gusta esto de tener tantos animales cerca, no estaba acostumbrada a esto en Madrid. He visto ardillas, ardillas listadas, gansos de Canadá, cuervos, arrendajos azules, gaviotas, estorninos... Aún no he visto ciervos, pero seguro que veo pronto.


Miércoles, 21 de octubre de 2020

Veinte semanas

Pese a que aquí la situación es muy similar a la de España, la COVID19 nos genera problemas inesperados. El primero de ellos, que es quizás uno de los más relevantes, es que hace complicada la socialización. La gente sale menos y tiene menos ganas de hacerlo. Además, las mascarillas muchas veces hacen que sea difícil entenderse, y más cuando aún no tengo el oído hecho al acento neoyorkino ni tengo cogida la pronunciación.

Hace unos días en el supermercado, un hombre me preguntó algo en la cola para pagar y yo fui incapaz de entenderle. Me lo volvió a repetir y sólo puede farfullar impotentemente un "I'm really sorry, I can't understand you". El hombre, que se le notaba algo desesperado, se apartó la mascarilla para poder hablar mejor. Y entonces vi que apenas tenía dientes y me sentí realmente mal, porque seguía sin entenderle y no era su culpa. Al final, una mujer que estaba detrás mío le respondió y él se fue. No entendí a ninguno y me sentí completamente boba...

El otro gran problema que nos está causando el virus, es un problema con algunos suministros. Mientras que las cosas básicas como los alimentos, están garantizadas, en otras como los muebles o la electrónica, hay una escasez evidente. Y todo parece ser un problema de transporte, porque si el producto está en stock, lo tienes en el momento. Pero si no está, tardan semanas en reponerlo. Por esto, el sábado pasado fuimos a mirar sofás, y en la primera tienda que entramos nos dijeron que tardarían 20 semanas en llevárnoslo. ¿¿Cómo?? Esto nos pareció una exageración, y salimos de la tienda.

Nos pasamos el sábado visitando varias tiendas de muebles más y, sin ser tan exagerados, sí que en la mayor parte de ellas nos entregaban los muebles en unas 6 semanas. Finalmente, encontramos una con un sofá que nos gustó mucho y que "sólo" tardarían 4 semanas. Como nos quedaba aún una tienda por ver, que además estaba justo en frente, le dijimos a la vendedora que volveríamos en un rato. Fuimos a la otra tienda, revisamos los sofás, y vimos que realmente nos gustaba más el anterior. Así que volvimos y localizamos de nuevo a nuestra vendedora. Revisó los datos, y nos avisó que ahora el sofá llegaría a principios de diciembre. ¿Cómo es posible? ¡Ha pasado media hora! Resultaba que era una cadena de tiendas muy grande y el inventario era general para todas, así que en ese tiempo se había agotado el inventario para esas fechas...

Por supuesto, lo encargamos. ¡A saber cuántos retrasos más podría haber! Y ahora ya sólo nos queda esperar... pero no sentados.


Viernes, 9 de octubre de 2020

Alquileres y mudanzas

Nos hemos conseguido mudar en una semana, por increíble que parezca. El viernes pasado, el 2 de octubre, firmamos el contrato. La cosa es que como ya habíamos visto muchas casa por internet, teníamos bastante claro lo que queríamos y sólo nos quedaban detalles que sólo se pueden ver en persona. Curiosamente, la que al final hemos elegido era la que menos nos llamaba la atención, pero las condiciones son muy buenas, la casa tiene muy buena pinta y la atención fue estupenda.

¿Cómo fue ver casas aquí? Pues muy condicionado por la COVID. Por supuesto, mascarillas obligatorias y en muchas, con guantes. En varias de ellas tenían lo que llamaban self guided tours, en los que nos daban las llaves y nosotros las devolvíamos cuando acabábamos. Esto no estaba mal, sobre todo porque no había límite de tiempo ni agentes pesados, pero nadie contestaba las dudas y se sentía muy impersonal. Los pisos aquí son muy caros, y los acabados no son siempre los mejores. Así que da un poco de rabia ver el dineral que te piden por algo que tampoco es lo más nuevo ni lo de mejor calidad. Pero creo que finalmente hemos elegido bien, veremos a ver qué tal.

La única cosa un poco rara de nuestra nueva casa es que no tiene lámparas ni en el salón ni en las habitaciones. Es curioso, porque los interruptores existen y, al principio, creíamos que no funcionaban. Pero entonces Salva vio que tenían unas pegatinas redondas, rojas y verdes, y se dio cuenta que también había enchufes que tenían las mismas pegatinas y que se correspondían con ellas. Así que al menos ahora sabemos dónde deberían ir las lámparas.

Ahora estamos liadísimos comprando cosas y acondicionando la casa. El sábado pasado fuimos a comprar la cama, y el vendedor era un hombre absolutamente encantador. No hacía más que decirnos que no nos podía engañar, porque estaba orgulloso de su trabajo y había un poder superior que lo gobernaba. Y cuando decía esto, se reía, levantaba las manos y miraba al cielo. Un espectáculo, y pese a todo, profesional y rápido, ¡así que muy contentos!

¡Ahora a seguir amueblando y descubriendo!


Miércoles, 7 de octubre de 2020

Cómo entramos en Estados Unidos en plena pandemia

Sin duda, el último mes ha sido uno de los más extraños de mi vida. Extraño e incomparable. Porque no es solamente la primera vez que me mudo a otro país e intento adaptarme a una cultura e idiomas diferentes al mío. Es sobre todo el contexto en el que ha sucedido todo, el hecho de que el Coronavirus ha venido, se ha quedado, y está echando raíces entre nosotros. Eso hace que nada sea fácil.

La vida de mi familia llevaba mucho tiempo en suspensión. Desde que habíamos decidido trasladarnos a Estados Unidos y Salva firmase con la empresa americana, todo había ido muy lento. Primero, esperando la documentación de la visa y de la empresa, que había llevado un año por las condiciones previas (nuestra visa es una L), y otros cinco meses de retraso por el papeleo. Y después, la elipsis más desesperante, esperando a que se aliviase la crisis provocada por el Coronavirus. Cuando el día 12 de marzo se cerraron las fronteras con Estados Unidos, nadie suponía que en septiembre continuarían cerradas y sin vistas a abrirse.

A finales de agosto, cuando las vacaciones ya habían terminado, nos sentamos a hablar del futuro. Teníamos que habernos ido a principios de abril y seguíamos atascados y bastante desesperanzados. Necesitábamos retomar el control de nuestra vida, replanear si era necesario, pero avanzar al fin y al cabo. ¿Seguíamos esperando o qué podíamos hacer? La proclama presidencial que cerraba las fronteras, prohibe viajar a Estados Unidos a ciudadanos que hayan estado los últimos 14 días en el espacio Schengen. Pero...¿y si pasábamos 14 días fuera de este área?. Parecía posible pensar que se podría hacer de esta manera.

Decidimos tomar esto como una verdadera última oportunidad y comenzamos a movernos de nuevo, con un gran objetivo en el horizonte más inmediato.

Primero, había que identificar desde qué países se podía entrar a EEUU y cuáles eran los que permitían entrar a españoles. La situación de la COVID19 había empeorado mucho en España a lo largo de agosto y estaba habiendo muchos rebrotes, por lo que muchos países que habían reabierto fronteras con España ahora las estaban cerrando a cal y canto. Y la situación era tan extrema, que las condiciones cambiaban de un día para otro. Mención aparte merecen los vuelos: no podíamos hacer escala en las zonas prohibidas, ya que eso también se consideraba estar en esos países. Con las compañías aéreas tocadas por la pandemia y reduciendo vuelos y flota, esto se convirtió en un rompecabezas.

Visa Process Calendar

Finalmente sólo nos quedaron dos opciones que veíamos factibles: Estambul, en Turquía y Santo Domingo, en República Dominicana. Ambos tenían exigencias bajas de viaje: sólo nos pedían llevar tests PCR. La diferencia era que uno estaba cerca de casa y el otro estaba cerca de New York. Después de mucho pensarlo, finalmente decidimos que, si nos rechazaban, era mejor que lo hicieran en la parte más corta del viaje. ¡Así que escogimos Santo Domingo!

A todo esto, nos aprobaron la mudanza para el día 3 de septiembre, y empaquetaron todo lo que nos íbamos a llevar. Nuestra meta era mudarnos en una semana. Teníamos tanto estrés y tantas preocupaciones que apenas estábamos durmiendo, despertándonos en mitad de la noche con la idea de que se nos había olvidado guardar algo. Yo llevaba ya dos semanas sin parar entre rellenar documentos, hacer cajas y limpiar y tirar cosas. Para mayor diversión, la mayoría de nuestra familia y amigos ni siquiera lo sabían, porque no queríamos preocuparles si no lo conseguíamos... Era una locura.

Finalmente, el día 7 nos hicimos las PCR, y cuando tuvimos los resultados, compramos los vuelos y el hotel de Santo Domingo. El día 10 de septiembre nos fuimos al aeropuerto con el corazón en un puño, las pruebas PCR en una mano y la visa en la otra. No nos pidieron las pruebas en ningún momento, nos montamos en el avión y aterrizamos agotados varias horas después. En inmigración tampoco nos pidieron las pruebas y, alucinando de lo fácil que había sido, nos fuimos al hotel.

Apenas salimos de ese hotel los 15 días que estuvimos. Había un toque de queda a las 19:00 horas entre diario y a las 17:00 horas en fin de semana, y el calor era demasiado agobiante como para estar fuera. Así que hicimos un par de visitas rápidas al centro y el resto lo pasamos entre la piscina y el lounge del hotel.

El 26 de septiembre nos dirigimos al aeropuerto de nuevo a coger el vuelo a New York, bastante nerviosos. En el aeropuerto nos trataron muy bien, nos pideron la documentación varias veces, lo explicamos todo (por suerte en español, otro de los motivos para ir allí), y pasamos sin demasiados problemas. Cogimos el avión y llegamos al aeropuerto JFK en New York...

Arriving NY

Ha sido la vez que menos tiempo he pasado en el control de inmigración en Estados Unidos: el oficial de aduana parecía que tenía prisa. No hicimos cola, el oficial nos vio la documentación, nos pidió los datos y entramos. ¡Un mes de preocupación resuelto en 10 minutos!

Visa Process Calendar

¡Y así es como empieza nuestra aventura americana!